...¿A QUIÉN NO PODRÁS AMAR? SI SÓLO HAY UN HOMBRE,
SI SÓLO HAY UNA MUJER, SI SÓLO HAY UN MUNDO...
DANIEL MACÍAS.

lunes, 14 de junio de 2010

A BLADE OF GRASS - BRIAN PATTEN




















A blade of grass

You ask for a poem.
I offer you a blade of grass.
You say it is not good enough.
You ask for a poem.

I say this blade of grass will do.
It has dressed itself in frost,
It is more immediate
Than any image of my making.

You say it is not a poem,
It is a blade of grass and grass
Is not quite good enough.
I offer you a blade of grass.

You are indignant.
You say it is too easy to offer grass.
It is absurd.
Anyone can offer a blade of grass.

You ask for a poem.
And so I write you a tragedy about
How a blade of grass
Becomes more and more difficult to offer,

And about how as you grow older
A blade of grass
Becomes more difficult to accept.
Brian Patten



Una brizna de hierba

Pides un poema
Y te ofrezco una brizna de hierba.
Dices que no es bastante.
Tú pides un poema.

Yo digo que esta brizna de hierba lo será.
Se ha vestido de escarcha,
Es más inmediata
Que cualquier imagen que se me ocurra.

Dices que no es un poema,
que es una brizna de hierba y la hierba
no es lo suficientemente buena.
Te ofrezco una brizna de hierba.

Estas indignada.
Dices que es demasiado fácil ofrecer hierba.
Es absurdo.
Cualquiera puede ofrecer una brizna de hierba.

Tu pides un poema.
Y así, yo te escribo una tragedia
Sobre cómo una brizna de hierba
Se vuelve más y más difícil de ofrecer,

Y sobre cómo a medida que envejezcas
Una brizna de hierba
Se vuelve más difícil de aceptar.


ROBERT GRAVES -GIFT OF SIGHT-EL REGALO DE LA VISTA-


















Gift of Sight

I had long known the diverse tastes of the wood,
Each leaf, each bark, rank earth from every hollow;
Knew the smells of bird's breath and of bat's wing;
Yet sight I lacked, until you stole upon me,
Touching my eyelids with light finger-tips.
The trees blazed out, their colours whirled together,
Nor ever before had I been aware of sky.
ROBERT GRAVES

El regalo de la vista
Había conocido hace tiempo los diversos sabores de la madera
cada hoja, cada corteza, el olor intenso de la tierra en cada hueco;
conocí el olor del aliento del pájaro y de las alas del murciélago;
pero la vista me faltaba, hasta que robaste mi atención
tocando mis párpados con ligeras yemas de dedos.
Los árboles refulgieron, sus colores giraron en espiral hasta fundirse,
y yo nunca antes había visto el cielo.

Traducción de Cristina Miró y Jorge Espina.


sábado, 12 de junio de 2010

MUIN BASISU 1927 - 1984








YO, TÚ, ÉL

En su vocabulario no había árboles
ni flores...
En su vocabulario no había pájaros.
Sólo sabía lo que le habían enseñado:
matar a los pájaros,
y mató a los pájaros,
odiar a la luna,
y odió a la luna,
tener un corazón de piedra,
y tuvo un corazón de piedra,
a gritar: “¡Viva lo que sea!”
“¡Abajo lo que sea!”
“¡Muera lo que sea!”.
En su vocabulario no había árboles,
en su vocabulario no había
tú ni yo
porque él debía matarnos
a ti y a mí.
Sólo sabía lo que
le habían enseñado:
matarnos a ti y a mí.

viernes, 11 de junio de 2010

CONCIERTO DE LADY JUNE






Fecha:
Viernes, 18 de junio de 2010

Hora:
20:00 - 21:30

Lugar:
LIBRERÍA LITERANTA. (PALMA DE MALLORCA)

Calle:
Can fortuny


Palma de Mallorca, Spain

El viernes día 18 de junio se presenta en Literanta la banda Lady June (and friends). Guillermo Perez de Diego, Xisco Juan y Antonio Rigo se lanzan de nuevo a la carretera, esta vez en formato acústico e intimista. Su Rock desenchufado muestra unas nuevas canciones sin complejos ni complicaciones, unos temas nacidos de la experiencia personal, cercanos al poema, cercanos al beat. Ellos se lo pasan bien y eso es lo que intentan transmitir en sus conciertos. También se espera la aparición de algunos amigos de la banda, que quieren brindar con todos en ese pequeño gran acontecimiento. Será a partir de las 20'15h, Habrá vino, patatilla y rock and roll. Os esperamos.

ÚLTIMO JUEVES MAYO 2010




EL ÚLTIMO JUEVES







EL ÚLTIMO JUEVES -JUNIO- 2010

Fecha:
jueves, 24 de junio de 2010

Hora:
20:00 - 22:00

Lugar:
BIBLIOTECA DE CAN SALES

Calle:
PLAZA DE LA PUERTA DE SANTA CATALINA 24


Palma de Mallorca, Spain


El sol aparece tras el hombre montaña
último Jueves de Mayo

Desde que La Poesía es poesía, el solsticio ha sido una de las fiestas principales de los poetas, antiguos druidas, que celebran la luz como si fuera su único alimento. Bien, el próximo día 24, San Juan, El Último Jueves rendirá tributo a esos antiguos vates, dedicándole su sesión a la búsqueda de la luz, a ese querer ser y estar más cerca del fuego, a esa entrega total de esperar un verso. Junio, que estalla en cerezas y albaricoques, será un círculo de fuego y luz, de música y palabra, de compromiso, pasión y nobleza. Toda la gente del Último estará ahí, metiéndole mano a la poesía, y tendremos también algunas sorpresas -como por ejemplo, Secuencias liquidas. Será el Próximo día 24, a las 20h, en la Biblioteca de Can Salas, que rezuma versos ya por todos sus muros. Allá, en la plaza Porta de Santa Catalina. Lunáticos que somos, lo más probable es que esperemos allí la salida del sol.


Gillem Acompañando al saxo un poema leído por Jorge Espina
Último jueves de Mayo



miércoles, 9 de junio de 2010

SHARON OLDS - Mi padre roncando











MI PADRE RONCANDO


Solía oírlo en la madrugada a través de la pared-
mi padre roncando, la enorme flema
oscura que subía hacia la nariz y
caía, como manojos de algas que la ola
trae hacia la orilla y se vuelve a llevar. El bramido grumoso
invadía la casa. Incluso abajo en la cocina,
en los cajones, los cuchillos y los tenedores temblaban con aquel
remoto latido. Pero en mi habitación
pegada a la suya, era tan intenso
que podía sentirme dentro de su cuerpo,
alzada en la anudada cuerda de su vida,
y bajada de nuevo a la entraña
del pozo, sus paredes de ámbar
viscosas alrededor de mi torso, el olor a bourbon
empalagoso como el esputo. Yacía toda la noche
como una bestia abatida y articulaba su llamada
de ultratumba, como un grito de
ayuda. Y nadie acudió nunca:
no había nadie de su calaña por allí cerca.


Sharon Olds. LOS MUERTOS Y LOS VIVOS. Edición bilingüe. Traducción de J. J. Almagro Iglesias y Carlos Jiménez Arribas. Bartleby Editores, Madrid, 2006.

lunes, 7 de junio de 2010

BHOPAL









BHOPAL

Recuerdo que en diciembre de 2009 me encontraba en Moguer, para celebrar, junto a un grupo de compañeros el encuentro Poético Voces del extremo poesía y magia, organizado por la Fundación Juan Ramón Jiménez. Allí le comenté a Antonio Orihuela que hacía 25 años de la tragedia de Bhopal y que aún no se había hecho ningún tipo de justicia.
Pues bien, la “justicia” ha llegado.

Panna Lal Yadav se despertó aquella media noche por los gritos aterradores y el ruido de un tumulto de gente corriendo. Sintió que el aire "se convertía en fuego" y le quemaba ojos y pulmones. No podía ver claramente, pero oía que sus hijos no dejaban de toser. Desesperado, le gritó a su esposa que, al igual que sus vecinos, debían huir. "En las calles vimos cómo la gente caía fulminada como moscas tras ser rociada por los gases. Teníamos que correr entre cadáveres", recuerda todavía turbado.

En la medianoche del 2 al 3 de diciembre de 1984, los habitantes de la ciudad india de Bhopal se despertaron con los ojos, boca y mucosas ardiendo. Muchos salieron a la calle en busca de un aire irrespirable, vomitando y tosiendo sangre, perdiendo los intestinos en la carrera y falleciendo a los pocos metros. El escape de gas de la compañía estadounidense Union Carbide se convertía así en la peor catástrofe química en la historia de India, con 8.000 muertos en una semana, 12.000 en los meses siguientes y más de 120.000 víctimas que todavía hoy sufren secuelas como cánceres, malformaciones congénitas y enfermedades respiratorias

A las pocas horas del accidente en aquella fábrica de pesticidas, el fotógrafo Raghu Rai (Jhhang, hoy Pakistán, 1942) aterrizaba allí, enviado por la agencia Magnum. "Lo primero que vi fueron las personas y animales muertos en las calles. Era el caos, pero sin sonido. Porque la muerte provoca un extraño silencio. Los hospitales estaban llenos de heridos que no podían curar, porque la compañía no daba los datos sobre el veneno del gas y no tenían antídoto"

¿Sirvieron de algo aquellas fotografías y regresar en 2002 para una campaña de Greenpeace? A Rai se le ilumina la cara cuando explica que sus retratos dieron la vuelta al mundo hasta llegar a Nueva York, donde un ciudadano denunció que el ex director de Union Carbide, Warren Anderson, estaba allí escondido. "Mereció la pena, aunque las víctimas han recibido una compensación económica irrisoria y Anderson aún no ha comparecido ante la justicia",
Un juzgado indio declara culpables de "negligencia criminal" y condena a dos años de cárcel a siete directivos de Union Carbide India.- Impone a la empresa una multa de 8.900 euros por una tragedia que ha causado 25.000 muertes
Las víctimas del escape tóxico de Bhopal han calificado de "ridícula la sentencia contra los directivos de Union Carbide y han advertido que el fallo del tribunal revela los "defectos" de la Justicia india y es un ejemplo de que los sucesivos gobiernos indios "no han hecho nada por las víctimas".
Los condenados eran miembros del consejo de dirección de Union Carbide India en el momento del accidente, aunque el presidente de la compañía, el estadounidense Warren Anderson, escapó del país y continúa prófugo de la justicia india.
El veredicto, que llega asombrosamente tarde, ha sido anunciado por el magistrado Mohan P. Tiwari tras 23 años de deliberaciones en los que se han examinado los testimonios de 178 testigos de la acusación y ocho de la defensa.
Para evitar incidentes tras la sentencia se han prohibido reuniones de más de cuatro personas, por lo que no se permitirán manifestaciones, protestas o cánticos cerca del tribunal, según el juez Rajneesh Shrivastava. Los detalles de la sentencia está aun por determinar.
La madrugada del 3 de diciembre de 1984, la fábrica de pesticidas de la ciudad sufrió una potente fuga de gases tóxicos: en total, 42 toneladas de isocianato de metilo (MIC) escaparon en forma de gas de la fábrica estadounidense. Miles de ciudadanos de Bhopal se echaron aterrados a las calles para huir del gas y alcanzar los hospitales, aunque los centros médicos se vieron pronto superados por la situación y muchas personas agonizaron durante horas mientras el aire tóxico penetraba en sus pulmones.
La fábrica quedó abandonada y sin limpiar. En lo que ahora es el centro de la ciudad permanecen más de 300 toneladas de químicos peligrosos -entre ellos DDT- en contenedores que estuvieron desprotegidos hasta hace sólo cuatro años.
Otras 10.000 toneladas de desechos tóxicos siguen enterradas cerca de la fábrica, según las ONG. Union Carbide mantenía unos tanques de evaporación por los que pasaban sus desechos químicos tóxicos y ahí están todavía con toneladas de sedimentos peligrosos.

El desastre del túnel de Hawks Nest

Ocurrió entre 1927 y 1932 en un proyecto de túnel de Virginia Occidental dirigida por Union Carbide. Durante la construcción del túnel, los trabajadores encontraron sílice. A los trabajadores no se les dio máscaras o equipos de respiración para utilizar mientras realizaban sus trabajos en la minería. De acuerdo con un marcador histórico en el lugar, había 109 muertes admitidos. Una audiencia del Congreso colocó la cifra de muertos en 476.

Este no es un blog dedicado a la política o al derecho internacional, sino a la poesía, pero hay cosas que no se pueden dejar de denunciar. Supongo que a gran parte de la “humanidad” estos sucesos le importan un rábano, al fin y al cabo casi siempre ocurren en lugares lejanos y fáciles de borrar de la memoria.


Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,

Cuando vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar.

Poema de Martin Niemöller atribuido erróneamente al poeta alemán Bertolt Brecht.

Podría darles la dirección de Warren Anderson, por si alguno de ustedes desea felicitarle las navidades, vive en una exclusiva urbanización en Long Island, Nueva York, pero curiosamente, me preocupa su seguridad.

Fuente de información: El País

sábado, 5 de junio de 2010

POEMAS DEL BOSQUE Y DE LA LLUVIA





La montaña sigue igual.
Otros brazos rodean tu cuerpo.
Y la montaña sigue igual.
Otra lengua lame tu pecho.
Y la montaña sigue igual.
Otro hombre muere en tu interior.
Y la montaña sigue igual.

SOBRE POEMAS DEL BOSQUE Y DE LA LLUVIA

Cuando el escritor estadounidense Ray Bradbury escribió en 1953 Fahrenheit 451 (novela adaptada al cine años después por François Truffaut) no sospechaba lo cerca que nos encontraríamos de su antiútopia cincuenta años después: Un mundo donde el pensamiento es el principal enemigo de una felicidad impuesta a todos los ciudadanos, de una felicidad que proviene del consumismo y el ocio, que lleva a la incomunicación y el aislamiento entre miembros de una misma familia, una felicidad que nos convierte a todos en extraños. Es una sociedad que promueve y premia el entretenimiento fácil antes que el desarrollo de la imaginación, el consumismo voraz antes que la observación. Así, el hombre del siglo XXI quiere comprar su felicidad, sus hijos viven enganchados a videojuegos, a ridículos concursos y seriales de televisión, todo es publicidad, todo consumo, y para conseguir esa felicidad amigos, hay que correr y cómo...
De este mundo de locura surge no un bombero como en Fahrenheit sino un hombre con un mono cubierto de grasa. En su primera mutación Antonio Rigo se convierte en un poeta lírico-mecánico y con el libro Poemas del polígono industrial causa una conmoción en el mundo literario. Refiriéndose a este libro, el poeta beat Gary Snyder comenta que sus poemas están llenos de fuerza y van más allá de las categorías fáciles, añadiendo que, tanto si intentamos una reconciliación con el mundo físico desde el lado de la naturaleza, como desde el lado de nuestra vida diaria en el mundo real, en ambos casos es un paso hacia la cordura y la reconciliación. Buscando esa cordura, Rigo abandona el polígono industrial. Siguiendo el consejo de su amiga la escritora y traductora Lucía Graves, hija del excepcional poeta y novelista inglés Robert Graves, Rigo se lanza al acantilado. Ese salto al vacío sin red que es la poesía. Al anochecer enciendo hogueras / donde celebro los gestos, / las ausencias, las ciudades. / He llegado. Soy todo lo que hice. / Y eso ya no existe.
Decide dar un cambio poético a su vida, decir Adiós a todo eso y vivir en diálogo constante con la Musa: llamémosla mujer, luna, bosque o sencillamente pureza. Dos años después de escribir los poemas del polígono y como sumido en un trance escribe este libro: Poemas del bosque y de la lluvia que permanecerá oculto durante once años mientras escribe y publica, entre otros: Poemas del aeropuerto, al que seguirá Días de radio y niebla y, más tarde, Pan con aceite y otros poemas. Obras en las que aparecen poemas cortos de versos ágiles y precisos que recuerdan la tradición poética oriental presente en toda la obra de Rigo. Los poemas más largos están llenos de esos relámpagos de revelación a los que Joyce llamó epifanías, llenos también de paralelismos entre la vida humana, la animal y la vegetal.
Combinando con repeticiones, con mínimas asonancias y consonancias repartidas irregularmente por el poema, da a éste un ritmo y una música que lo hace inconfundible.
Volviendo al libro que nos ocupa, los que conocemos a Antonio sabemos que pasear a su lado es caminar por un bosque de enebros. Así este poemario fue escrito por un cerezo para ser leído por un bosque. En él habla de la lenta transformación de un hombre en árbol y crece la poesía con la misma naturalidad vegetal con la que crecen las flores; para ello es necesario pensar como un árbol, sentir como un árbol amar como un árbol o como un animal mojado en la noche.
Rigo no utiliza estúpidos academicismos ni palabras rebuscadas (lugares comunes en la poesía actual). Un cerezo en flor muestra su hermosura sin petulancia, así, si el camino más corto entre dos puntos es la línea recta, el camino más corto entre dos palabras es la verdad y la única verdad que se puede defender es la del sentimiento, lo demás es paja y conjetura.
Antonio Rigo es una selva que crece ganando metros a la ciudad. Un druida que conoce la rosa enferma que vive en el interior de la luz:
“Es la hora del adiós a las ciudades. Es la hora del adiós a los números y a la aritmética absurda de las culpabilidades. Es la hora de amar la soledad. Es la hora –yo soy mío- del bosque encendido”
Se despide y..., mete la mano en la tierra y nota los dientes del sol..., esté donde esté siempre el amor o la soledad, siempre el bosque, siempre la luna, siempre el mar: comunión con la naturaleza.
Por edad, Rigo pertenece sin duda a la generación del 70, pero no me atrevería a incluirlo en una generación que ha dado lugar a estilos tan dispares como enfrentados. Un poeta obsesionado e influenciado por una voz anterior suele terminar por ser una burda copia de su maestro. Sin embargo, cuando un poeta se abre de verdad a la poesía y disfruta en libertad con igual placer todos los estilos poéticos, suele aparecer una voz propia, en este caso, la maravillosa voz de Antonio Rigo.
J. Jorge Espina

Blanco

Nunca te he dicho
que la primera vez
que abrí tu blusa y
liberé tu pecho blanco
supe que te iba a perder,
tú gemías de placer
mientras yo caía ya
por el último acantilado.


martes, 1 de junio de 2010

LES PÁXINES BLANQUES





LES PÁXINES BLANQUES

Cuando´l pasáu vienres 14 de mayu aporté a Uviéu dende Mallorca pa presentar el mio llibru de poesía, Reverdecer, el día 15 en Llugones, lo primero que fixi foi dir a la Biblioteca pública d’el Fontán, a escuchar la llectura de poemes de Rubén d’ Areñes, Miguel Rodríguez y Esther Prieto.

Déxame bastante atristayáu´l fechu de que les coses nun camudaren muncho, desque marché mundu alantre. De fechu nun yéremos más de trenta persones na sala pa escuchar unos poemes que me llevaron de regresu a la infancia, al recuerdu d’ homes que morrieron semando la tierra. custodiaos poles llechares.


Crece encrespado, lleno de vigor, frescor y fuerza el césped, tras la siega de la hierba. Así percibí los poemas de Rubén y Miguel, Los de Esther, que también me encantan, son de una generación diferente, diferente historia, diferentes métodos.

Nada me gusta más que oler la hierba recién cortada, quizás el olor de las manzanas cuando aún olían a manzanas. Nada me gusta más que ver al espantapájaros, crucificado en la era por la redención de los cuervos, las huellas de los bueyes sobre el barro, las ancianas y los niños desgranando el maíz, el verano que varea con fuerza la lana de los colchones.

Hay poetas que hacen desaparecer la luna mediante complicados ejercicios de papiroflexia, lo consiguen doblándola sobre si misma, una y otra vez, no se con que oscuras intenciones.

Hay poetas que iluminan cuanto nombran. No voy a citar ninguno. Que cada palo aguante su vela. Ya he dicho bastante. Si acaso comentaros que acabo de leer Les páxines blanques de Rubén d’Areñes (Editorial Trabe). Y que ahora mismo, después de treinta años, vuelvo a tallar una vara de avellano.

Jorge Espina








martes, 25 de mayo de 2010

NARRACIÓN DE LA LLOVIZNA








Lejos

la tarde de trigo

y los pájaros que escaparon
de la cáscara mortal de nuestra juventud.

Sólo la lluvia a mi lado,

como yo,

pensativos.


NARRACIÓN DE LA LLOVIZNA Antonio Orihuela

Baile del Sol Segunda edición 2009.
108 páginas. ISBN: 978-84-92528-48-6. 10 €.

EL AMOR YA NO ES CONTEMPORÁNEO- EL AMOR SIGUE SIN SER CONTEMPORÁNEO



Esto es poesía. Lo demás son palabras.



En noviembre de 2009 David González vino a Palma de Mallorca, invitado por Literanta y El Último Jueves, a ofrecernos una lectura de sus poemas.
Tras comer con David, Antonio Rigo, director del Último Jueves y la pintora Dolores Sampol, nos dirigimos a Ona Mallorca, al programa Dos i Dos són 22 donde David Oliver entrevistó al poeta Gijonés y donde Antonio y yo comentamos varios aspectos de su obra. Recuerdo que yo permanecí callado, escuchando atentamente durante casi la totalidad de la entrevista, suelo hacer esto (parafraseando a Ángel González) para que mi estupidez, sólo conocida por unos pocos, no pase a ser pública y notoria. Pero como solía ocurrir con mis profesores en la escuela, Oliver se dio cuenta de que estaba allí y pidió mi opinión sobre la poesía de David. Creo que esto fue más o menos lo que dije, opinión que hoy aún mantengo: La poesía actual, la poesía oficial y la llamada poesía de la experiencia, sólo son edificios vacíos. Un enorme maizal lleno de cañas (palabras) en el que se esconden, como animales asustados, la verdad, el sentimiento y la poesía. David González es ese animal, un animal salvaje que sale del maizal a mirarnos desafiante desde un claro del bosque, un animal que tirita de frío y de miedo mojado en la noche. El yin y el yang, la luz y la oscuridad, el agua y el fuego, la vida y la muerte.




David González no hace realismo sucio, lugar donde algunos le quieren encasillar, David González no es Bukowski, David González es David González y no necesita ser nadie más.


Cuando termine de leer estos poemas, asegúrese de que aún tiene el corazón en su sitio. Puede que el autor ya se lo haya arrancado.




La librería Literanta acogió la noche en la que David nos ofreció su lectura a unas 140 personas.

Jorge Espina.



EL AMOR YA NO ES CONTEMPORÁNEO. EL AMOR SIGUE SIN SER CONTEMPORÁNEODavid González
David González, poeta de No Ficción


MANOS

Las manos


me decían mis padres
antes de sentarme
a la mesa a comer


lávate bien
las manos


no alcanzaban
a comprender
que los niños
las tenemos siempre


limpias


SO-40B. Poesía. 2009. 2ª Edición, corregida y aumentada,
380 páginas. ISBN: 978-84-92528-74-5. 18 €.

LES MÁQUINES DE LEONARDO
























LES MÁQUINES DE LEONARDO
Antología heterónima

Colección Palma de los otros

PVP: 20 euros (comprar libro)
ISBN: 978-84-613-8578-2

*Ilustraciones: Manuel Sánchez Monzó

9 de abril de 2010 (20.30h)
Quarter d’intendència

Quizás Les màquines de Leonardo, Antología heterónima sea el libro más arriesgado e irreverente de Casabierta hasta la fecha. Un homenaje a los escritores, ilustradores y editores de Les màquines de Leonardo, una mítica revista literaria palmesana que nació en los 90 y jugó siempre a lanzarse al precipicio de las calles, el neón, las noches marginales y los heterónimos. Un guiño a la literatura de garaje e instrumentos descordados. Un abrazo a la escritura sin prejuicios ni vanidades que no busca aplausos ni monedas, sino tan sólo el íntimo y certero fogonazo de las emociones. Escritores anómalos hablando de tú a tú a quien los lee. La lírica feroz del anonimato; la narrativa sin jerarquías entre los que crean y los que disfrutan de lo creado.
Hemos querido reunir en sus páginas a trece falsos autores, como sus propias ficciones, que participaron en los más de diez años de vida de la revista. Trece escritores inexistentes y sin embargo más reales y nítidos que muchos autores de salón y renombre. Les hemos invitado a entregar nuevos cuentos y poemas que Manuel Sánchez Monzó, colaborador habitual de la revista, ha ilustrado con gusto y humor exquisitos.
Les màquines de Leonardo, Antología heterónima es un sencillo homenaje a la literatura anónima de los juglares en paro; comerciantes de nubes disfrazados de profesores o camareros o inventaristas o arquitectos o limpiacristales o vendedores ambulantes... Un amasijo de frases de no importa quiénes. Un juego de espejos rotos donde el mundo globalizado del siglo XXI y nuestras vidas se reflejan y arden. Caos y belleza en estado puro.













*Les màquines de Leonardo inician su camino en 1997 directamente inspiradas en el fanzine cultural Youthing –de quien adaptó su formato y su rasgo fundamental al ser gratuito–, en el Boletín del Ateneu Llibertari o como respuesta literaria a La bolsa de pipas… Por citar sólo algunas. Es una publicación que nace con ellas y desde ellas, pero que desde el principio determina una identidad totalmente propia, algo atípica y rotundamente anónima. A veces por pura necesidad creativa, otras por vanidad y otras, la mayoría, por el simple gusto de hacer lo que nos venía en gana, sin esperar recompensa ni complicidades ajenas.

Número tras número todo se reinventaba. Las tiradas eran cortas y puntuales, anárquicas. Unas veces se distribuían entre los parabrisas de los coches y otras en librerías peninsulares de anarquistas maravillosos, ya que persistía la idea de que un ejemplar de Les màquines de Leonardo nunca acabaría en los contenedores de papel reciclable (qué ingenua es a veces la alegría). Unas veces costaba editarlas lo que cuestan dos menús aceptables y otras nos dejaban los bolsillos vacíos.

*Fragmento del prólogo de Javier Vellé