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lunes, 13 de septiembre de 2010
JAVIER DAS
Es en Madrid,
en la calle Fuencarral,
después de presentar
mi primer libro
en el Bukowski.
La maniquí en el escaparate
está sentada en un cubo
de plástico blanco
apoyando sus codos
en sus rodillas.
Por la postura,
su vestido,
el escote de su vestido,
forma una curva
muy pronuciada.
Y yo,
sin poder evitarlo,
por instinto,
me acerco poco a poco,
buscando,
esperando
el momento
en que
por ese hueco
aprecie uno de sus pechos,
de madera.
domingo, 12 de septiembre de 2010
LUIS GONZÁLEZ ANSORENA
A mi perro, Pancho,
que se me murió el 7 de febrero de 2010.
Atardece.
Mi perro Pancho
araña suavemente la puerta
recordándome que es la hora del paseo.
Aquí está la yerba.
Al fondo las montañas.
Y arriba el cielo.
Caminamos el uno junto al otro.
Y eso es todo.
***
A Antonio Rigo.
EL VIAJERO
Un suave sol de otoño
calienta la fachada de mi casa,
en donde estoy apaciblemente sentado.
Los perros dormitan a mis pies
y una música serena se mezcla
con el olor a café y a pan tostado.
Y sin embargo, dime,
viajero que pasas hacia el Sur
¿por qué te envidio tanto?
LA LUZ DEL NÓMADA. (EDICIONES LA BARAGAÑA 2011)
sábado, 11 de septiembre de 2010
TRAVIS ORTEGA
Manual de instrucciones 1
Llenar una bañera de palabras.
Meterte dentro. Sentir las cuchillas
de letras en la piel.
Mezclarlas con tu sangre y luego
secarse con una toalla
y dejar que el sumidero
se lleve las frases inútiles.
Escribir un poema
se parece a quitarse
la suciedad del cuerpo.
Es pura higiene.
Nada más. Lo que queda
tras el baño de los días.
Les màquines de Leonardo. Editorial Casabierta
.
jueves, 9 de septiembre de 2010
PHILIP LARKIN
VENTANAS ALTAS
Cuando veo una parejita e imagino
que él se la folla y ella toma
píldoras o usa un diafragma,
sé que es ése el paraíso
que todo viejo soñó la vida entera:
ataduras y prejuicios desechados
como una cosechadora obsoleta, y los jóvenes
deslizándose sin límites, ladera abajo,
hacia la felicidad. me pregunto si
cuarenta años atrás, mirándome, alguien
habrá pensado: Eso es vida;
nada de Dios, ni de sudar de noche
pensando en el infierno, ni de ocultar
lo que opinas del pastor. Ese y sus
amigos se deslizarán, maldita sea,
libres como pájaros. Y de inmediato,
más que en palabras, pienso en ventanas altas:
el cristal en donde cabe el sol y, más allá,
el hondo aire azul, que nada muestra,
y no está en ninguna parte, y es interminable.
PHILIP LARKIN. VENTANAS ALTAS. TRADUCCIÓN DE MARCELO COHEN. ED LUMEN
miércoles, 8 de septiembre de 2010
PEDRO ANDREU
Hijos de un dios cabrón
A Julen, por el título
Recuerdo aquellos años que nos vieron follar
—como ángeles caídos—
encima del sofá de casa de tus padres:
nuestro descaro altivo, enamorado
del mundo que pisábamos.
Recuerdo el arrabal del paraíso,
sus madrugadas húmedas, los charcos
donde saltar borrachos de alegría,
el torpe amarse mal por vez primera,
casi a escondidas, en un cuarto prestado,
de un par de adolescentes asustados
de tanta piel desnuda.
Me acuerdo de mis guardias
delante de tu casa,
de tus hazmedebarroentrelaspiernas
y del cielo rajado de las tardes
detrás de tu ventana.
Recuerdo que aprendimos de memoria
las pecas de la espalda a unir a dedo,
y las mañanas largas donde hacíamos
maratones de sexo en tu bañera.
Recuerdo los paseos callados por la playa
de aquel último invierno,
y también una tarde
que nos pudrió de pronto la alegría,
que nos llenó el amor de bichos feos
y donde la memoria quiso
tirar de la cadena.
Qué íbamos a hacerle, cielo,
si éramos tan sólo hijos bastardos
de un dios cabrón y un ángel hembra
que nos dejaron olvidados
en los pasillos fríos, en los libros,
de aquella triste Facultad de Letras.
Casabierta Editorial, 2008.
.
martes, 7 de septiembre de 2010
ADAM ZAGAJEWSKI
CARTA DE UN LECTOR
Demasiado sobre la muerte,
sobre las sombras.
Escribe sobre la vida,
sobre un día normal,
sobre el deseo de orden.
La campana de la escuela
puede ser un modelo
de templanza,
hasta de erudición.
Demasiada muerte,
un exceso
de negro deslumbramiento.
Mira,
naciones amontonadas
en estadios apretujados
cantan himnos de odio.
Demasiada música,
falta harmonía, tranquilidad,
cordura.
***
LO QUE PASÓ
Lo que pasó, había pasado antes.
Cuatro toneladas de muerte yacen en la hierba
y duran las lágrimas secas entre las hojas del herbolario.
Lo que pasó, se quedará con nosotros,
y crecerá y disminuirá.
Pero nosotros tenemos que vivir,
dice un castaño casi enmohecido.
Nosotros tenemos que vivir,
canta la langosta,
nosotros tenemos que vivir,
murmura el verdugo.
Traducción de Xavier Farré. Tierra del fuego. Ed. Acantilado
.
lunes, 6 de septiembre de 2010
LA CORTESÍA DE LOS CIEGOS - SZYMBORSKA
LA CORTESÍA DE LOS CIEGOS
Un poeta lee poemas a unos ciegos.
No se imaginaba que fuera tan difícil.
Le tiembla la voz.
Le tiemblan las manos.
Siente que cada frase
debe superar la prueba de la oscuridad.
Tendrá que arreglárselas sola,
sin luces ni colores.
peligrosa aventura
para las estrellas de sus poemas,
para la aurora, el arco iris, las nubes, los neones, la luna,
para los peces hasta ahora tan plateados bajo el agua
y los azores tan callados, altos en el cielo.
Lee -porque es ya demasiado tarde para no leer-
sobre el niño de la cazadora amarilla en el verde prado,
sobre los rojos tejados que se pueden contar en los valles,
sobre los vivaces números en las camisetas de los jugadores
y sobre una mujer desnuda tras una puerta entreabierta.
Quisiera omitir -aunque eso no es posible-
a todos aquellos santos en la bóveda de la catedral,
aquel gesto de despedida desde la ventana del vagón,
la lente del microscopio y el destello en el anillo,
y las pantallas y los espejos y el álbum con rostros.
Pero grande es la cortesía de los ciegos,
grandes su comprensión y su magnanimidad.
Escuchan, sonríen, aplauden.
Alguno de ellos incluso se acerca
con un libro abierto al revés
pidiendo un autógrafo invisible para él.
WISLAWA SZYMBORSKA. DOS PUNTOS. EDICIONES IGITUR
domingo, 5 de septiembre de 2010
LUIS ANSORENA
Nuestros versos,
caen sobre el mundo,
como lluvia.
Casi todos
se resguardan de los versos,
bajo paraguas de indiferencia.
Pero algunos,
miran al cielo
y los versos,
les caen en los ojos.
Les reconoceréis por la calle,
por que llevan
los ojos incendiados.
***
El hombre,
animal desorientado
ha seguido
los senderos de los montes,
buscando en sitios altos,
altos signos.
Signos de permanencia.
El hombre, al fin,
encuentra los signos.
Interroga los signos.
Pero los signos,
en silencio,
interrogan al hombre.
LA LUZ DEL NÓMADA. (EDICIONES LA BARAGAÑA 2011)
LA LUZ DEL NÓMADA. (EDICIONES LA BARAGAÑA 2011)
viernes, 3 de septiembre de 2010
JOSÉ ÁNGEL BARRUECO
ABANDONO DEL HOGAR
los latidos urgentes
del corazón
el miedo
a ser descubierto
la decisión
tomada en un segundo
tu madre diciendo
nos vamos de esta casa
la noche,
inhóspita allá afuera
los gatos y los perros
asustados porque no comprenden
la inseguridad de dejar atrás
casi todas tus pertenencias
la inquietud
la rabia y la furia
el temor a que ese hombre
os pille escapando de casa
ese es el cuadro de mi familia
la primera vez que abandonamos el hogar.
los latidos urgentes
del corazón
el miedo
a ser descubierto
la decisión
tomada en un segundo
tu madre diciendo
nos vamos de esta casa
la noche,
inhóspita allá afuera
los gatos y los perros
asustados porque no comprenden
la inseguridad de dejar atrás
casi todas tus pertenencias
la inquietud
la rabia y la furia
el temor a que ese hombre
os pille escapando de casa
ese es el cuadro de mi familia
la primera vez que abandonamos el hogar.
NO HAY CAMINO AL PARAISO. JOSÉ ÁNGEL BARRUECO Y JAVIER DAS.
ED. YA LO DIJO CASIMIRO PARKER
miércoles, 1 de septiembre de 2010
TAMBIÉN MIS OJOS - LAURA ROSAL
Un pájaro en el pecho
No una tristeza.
Un sollozo enjaulado.
***
La ciudad es sueño.
La ciudad duerme cuando tú,
Cuando nadie,
Cuando la piel supera los límites del vértigo
Cuando la máscara se desmorona
Como un castillo de arena.
Cuando miro donde nunca,
Cuando duermo donde nadie.
***
Vuelvo al origen.
Vuelvo
Como un animal herido.
Como un poeta
Con la mano en la garganta.
Vuelvo.
Estoy donde debo.
Y sin embargo, nada me pertenece.
No es mío este jardín.
No estas ventanas sin respuesta.
Y entonces, el vino no me salva
Y el origen es sólo
Un cerrar los ojos.
Mirar el vacío, desafiante.
Dejar caer la vida,
Rogarle que no duela.
TAMBIÉN MIS OJOS. LAURA ROSAL. CUADERNO CANIBAL Nº3.
CANGREJO PISTOLERO EDICIONES
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