...¿A QUIÉN NO PODRÁS AMAR? SI SÓLO HAY UN HOMBRE,
SI SÓLO HAY UNA MUJER, SI SÓLO HAY UN MUNDO...
DANIEL MACÍAS.

martes, 2 de noviembre de 2010

RAFAEL ALBERTI. EL HUESPED DE LAS NIEBLAS





LOS ÁNGELES COLEGIALES

Ninguno comprendíamos el secreto nocturno de las pizarras

ni por qué la esfera armilar se exaltaba tan sola cuando la mirábamos.

Sólo sabíamos que una circunferencia puede no ser redonda

y que un eclipse de luna equivoca a las flores

y adelanta el reloj de los pájaros.

Ninguno comprendíamos nada:

ni por qué nuestros dedos eran de tinta china

y la tarde cerraba compases para al alba abrir libros.

Sólo sabíamos que una recta, si quiere, puede ser curva o quebrada

y que las estrellas errantes son niños que ignoran la aritmética.

                   ***

EL ÁNGEL DE LAS BODEGAS

1

Fue cuando la flor del vino se moría en penumbra

y dijeron que el mar la salvaría del sueño.

Aquel día bajé a tientas a tu alma encalada y húmeda.

Y comprobé que un alma oculta frío y escaleras y que más de
una ventana puede abrir con su eco otra voz, si es buena.

Te vi flotar a ti, flor de agonía, flotar sobre tu mismo espíritu.

(Alguien había jurado que el mar te salvaría del sueño).

Fue cuando comprobé que murallas se quiebran con suspiros

y que hay puertas al mar que se abren con palabras.

2

La flor del vino, muerta en los toneles,
sin haber visto nunca la mar, la nieve.

La flor del vino, sin probar el té,
sin haber visto nunca un piano de cola.

Cuatro arrumbadores encalan los barriles.
Los vinos dulces, llorando, se embarcan a deshora.

La flor del vino blanco, sin haber visto el mar, muerta.
Las penumbras se beben el aceite y un ángel la cera.

He aquí paso a paso toda mi larga historia.
Guardadme el secreto, aceitunas, abejas.

                ***

EL MAL MINUTO

Cuando para mí eran los trigos viviendas de astros y de dioses

y la escarcha los lloros helados de una gacela,

alguien me enyesó el pecho y la sombra,

traicionándome.

Ese minuto fue el de las balas perdidas,

el del secuestro, por la mar, de los hombres que quisieron ser pájaros,

el del telegrama a deshora y el hallazgo de sangre,

el de la muerte del agua que siempre miró al cielo

 RAFAEL ALBERTI.  HUESPED DE LAS NIEBLAS. SOBRE LOS ÁNGELES

VISCERALES

Y en enero...

... "Viscerales"

Antología de vómitos y otros textos, coordinada por José Ángel Barrueco y por Mario Crespo. En breve anunciaremos la lista de autores participantes. A partir de hoy puedes estar al día de todo en nuestro grupo de Facebook: Viscerales ( http://www.facebook.com/pages/Viscerales-Ediciones-del-Viento-2011/109873045746181)

Montaje de fotos by José Manuel Vara

domingo, 31 de octubre de 2010

ÁNGEL GONZÁLEZ








Porvenir

Te llaman porvenir
porque no vienes nunca.
Te llaman: porvenir,
y esperan que tú llegues
como un animal manso
a comer en su mano.
Pero tú permaneces
más allá de las horas,
agazapado no se sabe dónde.

!Mañana!  Y mañana será otro día tranquilo
un día como hoy, jueves o martes,
cualquier cosa y no eso
que esperamos aún, todavía, siempre.


                          ***


Alga quisiera ser, alga enredada...


Alga quisiera ser, alga enredada,
en lo más suave de tu pantorrilla.
Soplo de brisa contra tu mejilla.
Arena leve bajo tu pisada.

Agua quisiera ser, agua salada
cuando corres desnuda hacia la orilla.
Sol recortando en sombra tu sencilla
silueta virgen de recién bañada.

Todo quisiera ser, indefinido,
en torno a ti: paisaje, luz, ambiente,
gaviota, cielo, nave, vela, viento…

Caracola que acercas a tu oído,
para poder reunir, tímidamente,
con el rumor del mar, mi sentimiento.




sábado, 30 de octubre de 2010

MIGUEL HERNANDEZ



Umbrío por la pena, casi bruno...

Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.
Sobre la pena duermo solo y uno,
pena en mi paz y pena en mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.
Cardos y penas llevo por corona,
cardos y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.
No podrá con la pena mi persona
rodeada de penas y de cardos:
¡cuánto penar para morirse uno!
.

MIGUEL HERNÁNDEZ

viernes, 29 de octubre de 2010

UN PEZ QUE VA POR EL JARDÍN



¿Es sólo un calcetín
eso que brilla
en medio de la calle
o alguna ave herida
que no puede volar?
Sucio, agujereado,
su fulgor me deslumbra
en pleno mediodía.
¿He de pasar de largo
o lo he de guardar
con todos mis tesoros?
¿Quién lo dejó caer,
como al azar,
para que me saliera ahora
al paso,
calcetín que es capaz
de volar como un pájaro,
desplomarse en la tierra
como un pájaro,
y viene a recordarme
que él y yo compartimos
la caída y el vuelo?

          ***

Van brotando una a una
del silencio,
palabras que se escriben
sin razón,
igual que sin razón
se ha levantado el viento
y sigues respirando.
El viento se levanta,
y de repente cesa.
Respiras y, de pronto,
dejas de respirar.
Simplemente, tú dejas
de oír esas palabras.
Los versos siempre ignoran,
como tú, como el viento,
cuándo van a cesar.

          ***

Ponerte a ver el mundo.
Ir contando sus piezas.
Y al final descubrir
que falta una.
No saber dónde está,
pero intuir
que hay una solución,
que has de dar tú.

De Un pez que va por el jardín. José Corredor- Matheos.  Tusquets Editores

miércoles, 27 de octubre de 2010

NICOLE BLAY FRANZKE

      

Los cipreses


Los cipreses son lágrimas de dios en la madrugada, pidiendo perdón, en silencio, al hombre:
Fui un mal padre -dices-, incoherente.


Tu amor intenta aplastarme, pero olvidas que fabricaste al hombre (podredumbre insomne) para morir de pié.


Pronto, será 1 de noviembre,


otra vez.




Robarte un beso en la primera luz de la mañana:
saborear la eternidad en la boca.


Luego,


sólo las prisas caducas del día.

domingo, 24 de octubre de 2010

PEDRO ANDREU. EL FRÍO



De hormigas y cigarras


Te dijeron: trabaja, sé oveja y buey y yugo,
cómprate una casa, odia a las cigarras,
olvida el arpa en un rincón oscuro,
haz dinero, calla, córtate la melena,
mantente al margen de la vida, no llores,
o que nadie te vea, fuma menos o nada.
Y aquí estás, sin embargo,
declarado enemigo
de los hombres hormiga, amante
de los desnudos ciclos de la luna,
jardinero de plagas, de pie ante el mundo.
A solas con tu cuaderno y tus plastidecores:
aplastando tu corazón de niño
contra esta puta realidad de hombre.




                 ***




Incomprensión

A veces los poemas se parecen
a conducir en auto al extrarradio,
a deshacerse
de un cuerpo envuelto en mantas.
A veces los poemas
que escribes se te escapan.
Son como quieren ser.
No te entienden.


          ***




Explicación de la inercia


Estoy hablando del peso de los cuerpos.
De esa inercia del hambre
de hombres y mujeres
que sólo sacia el sexo.
Te hablo simplemente
de algo constatable en la experiencia:
de cierta propensión de la materia
a no estar sola.
Te hablo de esa ley miserable, esa condena
que es buscar en los cuerpos
lo que no pueden darnos.
Estoy hablando de la inercia
que desnuda las pieles, desabrocha botones,
tirita hasta dejarnos el corazón en cueros.
La inercia de los zurdos y los diestros
a amar como amputados.


Te hablo de la vida, de lo poco que sé,
y no he aprendido, de ella:
que es una caprichosa
que juega a desnudarte
para dejarte a medias.


El frío.  Pedro Andreu. VII Premio Café Món.  Editorial Sloper
Será presentado el jueves 28 de octubre a las 20 horas en la librería La Biblioteca de Babel. C/Arabi 3 Palma. 
Intervendrán Nadal Suau y Miguel Dalmau

sábado, 23 de octubre de 2010

Brian Patten


Y una fuente se desagua 

Y a veces sucede que ustedes son amigos y luego
no lo son,
y la amistad ha terminado.
Y se pierden días enteros y entre ellos
una fuente se desagua sola.
Y a veces sucede que eres amado y luego
ya no te aman,
y el amor ha pasado.
Y se pierden días enteros y entre ellos
una fuente se desagua sola en la hierba.
Y a veces quieres hablar con ella y luego
no quieres hablar,
y la oportunidad ha pasado.
Tus sueños se inflaman, y de pronto se desvanecen.
Y también sucede que no hay lugar adonde ir,
y después hay un lugar adonde ir.
Y luego te has pasado de largo.
Y los años se inflaman y se van
más rápidos que un minuto.
Así que no tienes nada.
Te preguntas si esas cosas importan y luego
dejan de importar,
y la ansiedad ha pasado.
Y una fuente se desagua sola en la hierba.



jueves, 21 de octubre de 2010

ANA PÉREZ CAÑAMARES


















El próximo sábado 23 en Entrelíneas Librebar C/Gonzalo de Códoba nº3, Madrid
ANA PÉREZ CAÑAMARES presenta su magnífico poemario ALFABETO DE CICATRICES.



LOS LOBOS DEL PASADO


Oigo a los lobos del pasado
aullando
aullando tras de mí.

Mientras huyo
trato de recordar si dejé
cepos suficientes
para que ninguno
me alcance.

Miro mis pies
y tiemblo:
nada me asegura
que no esté
corriendo en círculos.
         
          ***


BUEYES

Si supieras del dolor en mi cuello
no dudarías de que los yugos invisibles
también pesan, y que cada día
del trabajo a casa voy trazando surcos
en los que no habrá de crecer cosecha.
         
         ***


ESPEJO


Con cada palabra que escribo
lo que en el fondo estoy queriendo decir
es que soy conmovedoramente igual a ti
y que a la vez me siento desesperadamente
distinta

y ahora deja el libro
vete al espejo
y mírame


      

martes, 19 de octubre de 2010

DAVID GONZÁLEZ

           
             CRISALIDA


            ¿Cuantos años tenias tú
            cuando empezó la guerra?


            ¿Cuando empezó?
            Pues no sé, unos doce
            o trece tendría, por ahí.
            Todavía era una chiquilla.


            ¿Y      Luego?


           ¿Luego?


           Luego ya era una puta.


                          ***





         QUE TENGAS UNA BUENA NOCHE         
         Suelo salir a despedirla al descansillo. Cada noche.        
         Cuando sale a ganarse nuestro pan con el sudor de su frente.        
         En una mano lleva la bolsa, o bolsas, de la basura.        
         En la otra, o bajo el brazo, los dos periódicos del bar.        
         Suelo salir a despedirla al descansillo. Cada noche.        
         Cuando sale a ganarse nuestro pan con el sudor de su frente.        
         Le arreglo el pelo. Le coloco bien el cuello del abrigo.        
         La beso en los labios. Que tengas una buena noche, le digo.        
         Mientras baja por la escalera, aún le recuerdo: Si necesitas algo,        
         me llamas. No importa qué hora sea. Me llamas.        
         Aguardo, todavía, a que desaparezca su espalda
y       desaparezca, también, de la pared, la sombra de su espalda.        
         A que se apague la luz
y       abajo, en el zaguán, se escuche un portazo. Solo entonces        
          entro en casa
y       cierro la puerta.  

.       

domingo, 17 de octubre de 2010

JOSÉ HIERRO


ALUCINACIÓN

Amanece. Descalzo he salido a pisar los caminos,
a sentir en la carne desnuda la escarcha.
¡Tanta luz, tanta vida, tan verde cantar de la hierba!
¡Tan feliz creación elevada a la cima más alta!
Siento el tiempo pasar y perderse y tan sólo por fuera de mí se
       detiene.
Y parece que está el universo encantado, tocado de gracia.
¡Tanta luz, tanta vida, tan frágil silencio!
¡Tantas cosas eternas que mellan al tiempo su trágica espada!
¡Tanta luz, tan abiertos caminos!
¡Tanta vida que evita los siglos y ordena en el día su magia!

Si la flor, si la piedra, si el árbol, si el pájaro;
si su olor, su dureza, su verde jadeo, su  vuelo entre el cielo y la
        rama.
Si todos me deben su vida, si a costa de mí de mi muerte es
        posible su vida,
a costa de mí, de mi muerte diaria...
¿Tanta luz, tan remoto latir de la hierba...!
(Descalzo he salido a sentir en la carne desnuda la escarcha.)
¡Tanta luz, tan oscura pregunta!
¡Tan oscura y difícil palabra!
¡Tan confuso y difícil buscar, pretender comprender y aceptar,
y parar lo que nunca se para...

                   ***

EL MUERTO
Aquel que ha sentido una vez en sus manos temblar la alegría

no podrá morir nunca.

Yo lo veo muy claro en mi noche completa.

Me costó muchos siglos de muerte poder comprenderlo,

muchos siglos de olvido y de sombra constante,

muchos siglos de darle mi cuerpo extinguido

a la yerba que encima de mí balancea su fresca verdura.

Ahora el aire, allá arriba, más alto que el suelo que pisan los vivos

será azul. Temblará estremecido, rompiéndose,

desgarrado su vidrio oloroso por claras campanas,

por el curvo volar de gorriones,

por las flores doradas y blancas de esencias frutales.
(Yo una vez hice un ramo con ellas.

Puede ser que después arrojara las flores al agua,

puede ser que le diera las flores a un niño pequeño,

que llenara de flores alguna cabeza que ya no recuerdo,

que a mi madre llevara las flores;

yo querría poner primavera en sus manos.)

¡Será ya primavera allá arriba!

Pero yo que he sentido una vez en mis manos temblar la alegría

no podré morir nunca.

Pero yo que he tocado una vez las agudas agujas del pino

no podré morir nunca.

Morirán los que nunca jamás sorprendieron

aquel vago pasar de la loca alegría.

Pero yo que he tenido su tibia hermosura en mis manos

no podré morir nunca.

Aunque muera mi cuerpo, y no quede memoria de mí.


                          ***


RESPUESTA

Quisiera que tú me entendieras a mí sin palabras. 

Sin palabras hablarte, lo mismo que se habla mi gente. 

Que tú me entendieras a mí sin palabras 

como entiendo yo al mar o a la brisa enredada en un álamo verde.
Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte, 

Hace ya mucho tiempo aprendí hondas razones que tú no comprendes. 

Revelarlas quisiera, poniendo en mis ojos el sol invisible, 

la pasión con que dora la tierra sus frutos calientes.
Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte. 

Siento arder una loca alegría en la luz que me envuelve. 

Yo quisiera que tú la sintieras también inundándote el alma, 

yo quisiera que a ti, en lo más hondo, también te quemase y te hiriese.
Criatura también de alegría quisiera que fueras, 

criatura que llega por fin a vencer la tristeza y la muerte.
Si ahora yo te dijera que había que andar por ciudades perdidas 

y llorar en sus calles oscuras sintiéndose débil, 

y cantar bajo un árbol de estío tus sueños oscuros, 

y sentirte hecho de aire y de nube y de hierba muy verde...
Si ahora yo te dijera 

que es tu vida esa roca en que rompe la ola, 

la flor misma que vibra y se llena de azul bajo el claro nordeste, 

aquel hombre que va por el campo nocturno llevando una antorcha, 

aquel niño que azota la mar con su mano inocente...
Si yo te dijera estas cosas, amigo, 

¿qué fuego pondría en mi boca, qué hierro candente, 

qué olores, colores, sabores, contactos, sonidos? 

Y ¿cómo saber si me entiendes? 

¿Cómo entrar en tu alma rompiendo sus hielos? 

¿Cómo hacerte sentir para siempre vencida la muerte? 

¿Cómo ahondar en tu invierno, llevar a tu noche la luna, 

poner en tu oscura tristeza la lumbre celeste?
Sin palabras, amigo; tenía que ser sin palabras como tú me entendieses.

DE "ALEGRÍA" 1947

sábado, 16 de octubre de 2010

DANIEL MACÍAS







LA GARGANTA DEL HOMINIDO

Un hombre con cara de mono puede vivir en la Tierra dos millones de años y dejarla

intacta.

Un hombre con cara de mono se establece perfectamente en el atasco simbólico,

sin medios de transmisión o acumulación cultural, sin arte, sin magia, sin fuego, sin
 perro,

con toscas herramientas de piedra, compartiendo la comida y cuidando de los ancianos y
 niños 

en el campamento base, con la única poesía de la supervivencia del grupo.

No hay poema más largo ni más viejo;

lo canta la garganta del homínido,

lo han escrito las piedras y los huesos en los campamentos base de la Garganta de

Olduvai.

¡Ay, Sapiens sapiens!

¿Dónde está tu campamento base?

                     ***

PAN, TABACO, Y MANDARINAS.

PAN TABACO Y MANDARINAS
PAN TABACO Y MANDARINAS

ME REPITO LA LISTA CON MIEDO A OLVIDAR

ANTES RECORDABA SIN ESFUERZO 
LISTAS DE COMPROBACIONES
 LARGUÍSIMAS

POEMAS EN LENGUAS VIVAS Y MUERTAS

PAN TABACO Y MANDARINAS

ME DESVÍO PORQUE ME LLAMAN DESDE LA PLAZA

SÍ

YO SOY EL FANÁTICO DEL VIENTO Y LA LLOVIZNA

Y VEO A HÉRCULES SOBRE UNA COLUMNA

TAN FUERTE CON SU AS DE BASTOS

MIENTRAS YO ME DISUELVO

VIRTUD Y FORTUNA DEL DON NADIE

BASTAN UNOS SEGUNDOS YA ME RECOMPONGO

PORQUE HABLAMOS DE UNA MISIÓN

PAN TABACO Y MANDARINAS

ME EXPLICO CLARO Y ME ENTIENDEN
ME SONRÍE LA CHINA DE LA TIENDA

SABE QUE PODRÍA ENGAÑARME FÁCILMENTE

Y A VECES LO HACE

PAN TABACO Y MANDARINAS

CADA VEZ NECESITAMOS MENOS

Y PIENSO QUE PODRÍAMOS PLANTAR TODO ESO

PERO TENEMOS MUCHOS DUEÑOS

Y NO SOMOS DUEÑOS DE NADA

PAN TABACO Y MANDARINAS

LA PIEL DEL LEÓN

PAN TABACO Y MANDARINAS

LO TRAIGO TODO CARIÑO

PAN TABACO Y MANDARINAS

DE MANUAL DE NEUROGUERRILLA

jueves, 14 de octubre de 2010

MARTIN LUTHER KING


            No me preocupa el grito de los violentos, ni el de los corruptos, ni el de los deshonestos, 
            ni de aquellos que no tienen ética.


            Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos.


            MARTIN LUTHER KING





No em preocupa el crit dels violents, ni dels corruptes, ni dels deshonests ni d'aquells que no tenen ètica.
El que més em preocupa és el silenci dels bons. 
                        Martin Luther King