...¿A QUIÉN NO PODRÁS AMAR? SI SÓLO HAY UN HOMBRE,
SI SÓLO HAY UNA MUJER, SI SÓLO HAY UN MUNDO...
DANIEL MACÍAS.

jueves, 10 de febrero de 2011

JORGE ESPINA, EDIFICIOS VACÍOS



EDIFICIOS VACÍOS

Van colocando verso tras verso,
oración tras oración,
ladrillo tras ladrillo.
Construyen hermosas catedrales,
castillos rodeados de murallas,
monumentales coliseos y toda suerte de edificios.
Consiguen honrar con la belleza la palabra
pero en su interior,
decorado también con un hermoso mobiliario,
nadie habita.

JORGE ESPINA
Reverdecer
Tenerife, Baile del Sol
(2010)

Vão alinhando verso após verso,
oração mais oração,
tijolo sobre tijolo.
Constroem lindas catedrais,
castelos com muralhas,
monumentais coliseus e toda a sorte de edifícios.
Conseguem com a beleza honrar a palavra
mas lá dentro,
decorado também com lindo mobiliário,
não habita ninguém.

(Trad. Albino Matos)  http://ruadaspretas.blogspot.com/




miércoles, 9 de febrero de 2011

TERESA SOTO



LLEGA EL INVIERNO COMO SE CAMINA POR LA NIEVE


Llega el invierno como se camina por la nieve,
con lentitud.
Las ramas se despiden de las hojas,
como quien tira piedras al agua.
En la última estación
se bajan los frutos a la tierra.
Llega el invierno como se entra en las iglesias,
con ceremonia.
Las baldosas frías presagian
mejillas sonrojadas, escarchas tempranas.
Las manos van a los bolsillos como los pájaros a las alambradas.
Encuentran trozos de papel,
adivinan migajas de otras estaciones
en el vértice de tela.


El invierno es vida callada, migajas, bolsillos.


                       ***


ACABA DE AMANECER


Acaba de amanecer.
Acaba de inaugurarse
el baile de los gatos de rabo estirado
y hocico ventolero,
la zambrilla enladrillada,
el coro de perros amarillos.
Acaba de despertarse el callejeo,
las avenidas arrastran señoras cargadas de bolsas negras
por donde asoman las verduras del cocido.
Esa cebolla peluda es un profeta,
agazapado y silencioso.
En el vaivén de las calles viejas
nadie escucha a la cebolla.
El tendero estornuda a mi paso
¿por qué estornuda el tendero?




TERESA SOTO. UN POEMARIO. PREMIO ADONAIS 2007. EDICIONES RIALP



martes, 8 de febrero de 2011

MARTÍN LÓPEZ-VEGA. GAJOS



ESPEJO


En las macetas de la terraza,
abandonadas entre ramas secas
han crecido las ortigas.
                                Las cuidaré.




                  ***


CANCIÓN DOMINICAL


El verano es niño aún -su sonajero
está hecho de grillos y chicharras.
Nos sentamos en la piedra grande del río,
en medio de la corriente bifurcada,
espantando a los mosquitos 
de días pasados
                        te beso.
Hablo con los árboles, te haces amiga
de los pájaros, me presentas al mirlo
y al arrendajo.
                       Que seamos siempre así,
tú y yo siempre así sumados:
canto y raíz.  


                  ***


ESTUDIO PRELIMINAR DE UN ÁNGEL


Se diría toda hecha de luz. Merecerá
su estudio propio, esa luz: diferenciar
las hebras de melancolía que en ella
se entrelazan con el anhelo de alegría
y separarlas, arrancarlas de un toque 
certero e indoloro.


No todos hemos creído que algo duraría siempre.
No todos buscamos con el mismo ahínco esa luz que limpia.
Pero todos hemos sido actores representando Hamlet.
Todos encontramos, una tarde de verano
que se desvaneció, la fórmula del equilibrio.


Mientras prepara el arroz
para el sushi, piensas:
Sólo he aprendido de aquello
que me ha dejado cicatriz.
Hay dos caballos que cada noche
galopan en mi sueño.
Mi abuelo dijo:
"Sólo me fío de los mapas hechos de la memoria".


El ángel sonríe.
Renuncio a conocerme a cambio de esa luz.


MARTÍN LÓPEZ-VEGA.  GAJOS. PRE-TEXTOS

lunes, 7 de febrero de 2011

ANTONIO GAMONEDA - BLUES CASTELLANO







Comunicación de males

Mi hija tuvo miedo de mí, y yo que era 
el que la amenazaba y ofendía,
sentí al miedo existir.
Debo decirles que yo era injusto:

mi pequeña, mi amor, el ser humano

que se sube a mis brazos y ríe sobre mi corazón,

no había hecho ninguna cosa mala.
No ha sido a causa de mi amor

por lo que sentí el miedo de mi hija,

sino porque aquel miedo estaba en mí

como la luz o el movimiento de la tierra.
        



                              ***

Después de veinte años

Cuando yo tenía catorce años

me hacían trabajar hasta muy tarde.


Cuando llegaba a casa,

me cogía la cabeza mi madre entre sus manos.

Yo era un muchacho que amaba el sol y la tierra

y los gritos de mis camaradas en el soto

y las hogueras en la noche

y todas las cosas que dan salud y amistad

y hacen crecer el corazón.



A las cinco del día, en el invierno,

mi madre iba hasta el borde de mi cama

y me llamaba por mi nombre

y acariciaba mi rostro hasta despertarme.



Yo salía a la calle y aún no amanecía

y mis ojos parecían endurecerse con el frío.

Esto no es justo, aunque era hermoso
ir por las calles y escuchar mis pasos

y sentir la noche de los que dormían

y comprenderlos como a un solo ser,

como si descansaran de la misma existencia,

todos en el mismo sueño.



Entraba en el trabajo.

La oficina olía mal y daba pena.

Luego, llegaban las mujeres.

Se ponían a fregar en silencio.



Veinte años.

He sido escarnecido y olvidado.

Ya no comprendo la noche

ni el canto de los muchachos sobre las praderas.

Y, sin embargo, sé

que algo más grande y más real que yo

hay en mí, va en mis huesos:



Tierra incansable,

firma la paz que sabes.

Danos nuestra existencia a nosotros mismos.

 

Antonio Gamoneda, Blues Castellano,

domingo, 6 de febrero de 2011

YEHUDA AMIJAI - UN IDIOMA UN PAISAJE



NANA

Dale al niño una nana. Cántale para que duerma:
papá se ha ido a trabajar, papá se ha ido a la guerra,
pero duérmete.
El lobo aúlla, el enemigo está en la puerta, pero duérmete,
la casa se tambalea, el mundo se quema,
pero duérmete, duérmete.

No le hables de los ángeles del cielo,
no le hables de la mariposa
ni de los pájaros de oro.
Canta las cosas terribles con voz dulce,
también plaga y espada y hambre
tienen ritmo calmante.

Quítale al niño la nana,
a pesar de todo se dormirá, a pesar de todo crecerá.

Quítale a la nana el niño 
y la canción seguirá sola por el mundo
y al final le alcanzará
y le dormirá para siempre.

                 ***

COMO EN LOS ENTIERROS

Detrás de todo lo que he hecho
caminan, como en los entierros, el niño que fui hace años,
el joven con su primer amor que fui, el soldado que fui
en aquellos días y el hombre de pelo cano que fui hace una hora.
Y otros, también extranjeros, que fui y olvidé
y uno de ellos quizá mujer.

Y todos con labios que se mueven y recuerdan
y todos juntos con ojos húmedos y brillantes
y todos diciendo palabras de lamento y consuelo
y todos volverán a sus asuntos y a su tiempo,
como en los entierros.

Y alguien le dijo a su amigo: "La principal tarea 
de la industria de nuestro tiempo es crear materiales
muy resistentes que sean a la vez ligeros".
Eso dijo y lloró y se fue por su camino,
como en los entierros.

               ***

DENTRO DE LA MANZANA

Me visitas dentro de la manzana.
Oímos juntos el cuchillo
pelando alrededor, alrededor con cuidado
para que la piel no se rompa.

Me hablas, tu voz me es verdadera
porque tiene grumos de dolor duro
igual que en la miel auténtica hay grumos de cera
del panal.

Toco tus labios con mis dedos,
también eso es un gesto profético.
Y tus labios son rojos, como un campo quemado es negro.
Todo es verdad.

Me visitas dentro de la manzana
Y permaneces conmigo
hasta que el cuchillo termine su tarea.

                   ***

ACOMPÁÑAME


Acompáñame al aeropuerto.
No vuelo, no me alejo, no me voy.
Pero acompáñame a un avión blanco
entre la niebla de los olivos,


dime palabras que transformen las estaciones
en el breve instante de una despedida.


Cuando las manos van a
los ojos que lloran como a un
abrevadero para beber y beber.

          
YEHUDA AMIJAI. UN IDIOMA UN PAISAJE. HIPERIÓN.
DE LO MEJOR QUE HE LEÍDO ÚLTIMAMENTE

sábado, 5 de febrero de 2011

HARRY MARTINSON - POEMAS



EL CEDAZO DE LOS RECUERDOS


La mayoría de los recuerdos
caen al suelo con las hojas.
Si después uno los toca
solamente crujen secos
como si jamás hubiesen verdecido
en los matorrales de los años.


El hombre exige de las cosas
más que ellas de él.
Ávido e implacable
consume el resplandor de las cosas.


                     ***


La ventisca danza sus pasos 
sobre un reluciente pavimento de hielo.
No se le ven los pies,
solamente su capa
hilvanada de nieve
veloz como una aurora boreal
meciendo sus pliegues
sujetos con los alfileres del frío.


                     ***


Una vez encontré en un bosque un hacha 
 clavada en la tierra hasta el ojo.
Era como si alguien hubiese querido 
hender el mundo entero
en dos trozos de un solo hachazo.
La voluntad no había faltado, 
pero se había partido el mango.


                     ***


Lejos de aquí quiero enviar un sueño-
alto vuelan allí las golondrinas.
Quizá madure tu trigo
y discurra por los amarillos océanos del centeno
un lento murmullo cantarín sobre el pan.
Aquí estoy en un mundo de agua y piedra,
no hay pan en mi mano y cuento sus lineas.

HARRY MARTINSON ENTRE LUZ Y OSCURIDAD. NORDICA LIBROS 2009



viernes, 4 de febrero de 2011

TERESA SOTO


EL AMOR EN EL PARQUE

En el parque
los viejos amantes
son amantes viejos.

Las palomas 
tienen
cuellos irisados,
llevan las manos atadas 
a la espalda.

En el parque

no saben volar,
no tienen equilibrio
los viejos amantes tampoco.

Mueven el cuello todo el tiempo
los amantes viejos también.

                    ***

Yo quiero hacerte versos
como se hace el almíbar,
sólo agua con azúcar.

Yo quiero hacerte poesía
como se amasa el pan,
con las dos manos.

Yo quiero hacerte música
como se sacude una alfombra,
con los ojos cerrados.

Yo quiero hacerte un poema
como se sellan los pactos del amor,
con todo el cuerpo.

           ***
A veces mi voz es pequeña
como un grano de trigo.
A veces mis dedos parecen 
tréboles, piedras de río.
Si no miras hacia abajo
no los ves.
Pero mi amor por ti
no cambia de tamaño.
Es como una rueda de molino,
como un héroe griego,
un mascarón de proa.
Eso es mi amor por ti.



TERESA SOTO. UN POEMARIO. PREMIO ADONAIS 2007. EDICIONES RIALP

jueves, 3 de febrero de 2011

ADRIENNE RICH



Reparto de tareas 

Las revoluciones dan vueltas, pactan, hacen declaraciones:
una revista nueva aparece, viejos nombres en su cabecera,
una revista antigua abrillanta su obra
con deconstrucciones de la prosa de Malcolm X
Las mujeres en las filas traseras de la política
todavía lamen hilo para pasarlo por el ojo
de la aguja, truecan huesos por plástico, rajan vainas
para venderlas como collares en los cruceros
hacen inmaculados vestidos de Primera Comunión
con planchas y vacilante agua caliente
todavía ajustan los microscópicos hilos dorados
en los chips de silicio
todavía dan clase, vigilan a los niños
desaparecidos en las callejuelas de fuego cruzado, los barrancos de repentinas inundaciones
los repentinos incendios de queroseno
-mujeres cuyo trabajo reconstruye el mundo
todas y cada una de la mañanas
                                                He visto a una mujer sentada
entre la estufa y las estrellas
sus dedos chamuscados de apagar las velas
de la pura teoría             Índice y pulgar: los dos quemados:
he sentido esa cera sagrada levantarme ampollas en la mano.

1988
Versión de María Soledad Sánchez Gómez

miércoles, 2 de febrero de 2011

YEHUDA AMIJAI - EN LUGAR DE PALABRAS



EN LUGAR DE PALABRAS


Mi amada tiene un vestido blanco y muy largo,
de dormir, de insomnio, de esponsales,
por la tarde se sienta junto a una mesa pequeña,
pone encima un peine, dos frascos,
un cepillo, en lugar de palabras.
Extrae de las profundidades de su pelo muchas horquillas
y se las pone en la boca en lugar de palabras.


Yo le enredo el pelo, ella se peina,
se lo vuelvo a enredar. ¿Qué queda?
Ella se duerme en lugar de palabras
y su dormir ya me conoce,
balancea sus sueños lanosos,
su vientre absorbe con facilidad
todas las profecías de ira
del apocalipsis.


Yo la despierto: somos
herramientas de un amor duro.


YEHUDA AMIJAI. UN IDIOMA, UN PAISAJE. HIPERIÓN