...¿A QUIÉN NO PODRÁS AMAR? SI SÓLO HAY UN HOMBRE,
SI SÓLO HAY UNA MUJER, SI SÓLO HAY UN MUNDO...
DANIEL MACÍAS.

miércoles, 23 de marzo de 2011

ELIZABETH BISHOP

Hospital mental de Bethlem. la casa de bedlam

Visita a St. Elizabeths

Esta es la casa de Bedlam.

Este es el hombre
que está en la casa de Bedlam.

Esta es la hora
del hombre trágico
que está en la casa de Bedlam.

Este es el reloj pulsera
que da la hora
del hombre tan locuaz
que está en la casa de Bedlam.

Este es un marinero
que usa el reloj
que da la hora
del hombre tan enaltecido
que está en la casa de Bedlam.

Esta es la rada, toda de tablas
adonde llega el marinero

que usa el reloj
que da la hora
del admirable viejo
que está en la casa de Bedlam.

Estos son los años y los muros de la sala,
los vientos y las nubes del mar de tablas
surcado por el marinero
que usa el reloj
que da la hora
del maníaco
que está en la casa de Bedlam.

Este es un judío con un gorro de papel periódico
que baila llorando por la sala
sobre el rechinante mar de tablas
del chiflado marinero
que da cuerda al reloj
que da la hora
de ese hombre atareado
que está en la casa de Bedlam.

Este es un muchacho que golpea contra el piso
por ver si el mundo sigue allí y es plano,
para el judío viudo con su gorro de papel
que baila llorando por la sala
un vals a lo largo de una tabla ondulante
junto al callado marinero
que escucha en su reloj
el tic tac de la hora
del hombre exasperante
que está en la casa de Bedlam.

Estos son los años y los muros y la puerta
que se cierra sobre un muchacho que golpea contra el piso
para sentir que el mundo sigue allí y es plano.
Este es un judío con un gorro de papel periódico
que baila alegremente por la sala
hacia los entablados mares que se van
más allá del marinero de ojos fijos
que sacude el reloj
que da la hora,
del poeta, del hombre
que está en la casa de Bedlam.

Este es el soldado que vuelve a casa de la guerra.
Estos son los años y los muros y la puerta
que se cierra sobre un muchacho que golpea contra el piso
para saber si el mundo es redondo o plano.
Este es un judío con un gorro de papel periódico
que baila con cuidado por la sala
avanzando sobre el tablón de un ataúd
con el chiflado marinero
que muestra su reloj
que da la hora
del desdichado
que está en la casa de Bedlam.

martes, 22 de marzo de 2011

CHARLES TOMLINSON



ACONTECIMIENTO


Nada
No pasa nada


Una gota de agua 
Se dispersa sigilosa
Una telaraña se disipa


Contra este espacio vacante 
Un pájaro atolondrado
Podría probar su voz
Pero no hay pájaro alguno


En el suelo trillado
Aun mis pasos
Son más pulsación que sonido


Al regreso
Un poco borracho
De aire


Saber que
Nada
Está pasando



domingo, 20 de marzo de 2011

ANTONIO RIGO


MI PERRA

Mi perra se ha envenenado.
Ladea la cabeza, gira los ojos
aúlla y babea.
Se muerde la lengua
camina de costado y
sangra por atrás.
De súbito rompe a correr
sobre la tierra
como si hubiera visto al diablo.
Ha visto al diablo.
Las niñas lloran y gritan y
se estiran del pelo
riendo y saltando.
Yo bebo vino y pienso
en las soluciones de urgencia.
Quizá una oración india,
quizá un poema como Byron,
quizá un disparo
como hacen los héroes
en esas películas
con sus caballos.


MASTICANDO ADELFA. inédito 

jueves, 17 de marzo de 2011

GSÚS BONILLA



Ovejas esquiladas que tiemblan de frío. Gsús Bonilla.
Bartleby Editores. 

JABÓN

un palo

a veces de olivo
otras de encina;

jamás hubo de sobra pringue ni tocino;
sí que había aceite
usado.
a veces muy usado,
siempre, extremadamente usado;

y era mentar la sosa cáustica
y echarse a temblar;

luego, vueltas y vueltas,
una eternidad de vueltas;

y agua. clara, por supuesto.

madre

nunca fue capaz
de hacer jabón

porque los recipientes o receptáculos,
los hoyos o cavidades
constantemente permanecían ocupados;

a veces por la tristeza,

las más por los cadáveres.

y las sábanas rendidas,
aunque no blancas,

siempre limpias y relucientes.


Acabo de leer Ovejas esquiladas, que tiemblan de frío. Me ha llevado más tiempo del que esperaba. 38 poemas se leen en un periquete. En dos si al terminar alguno necesitas un descanso para reflexionar o para saborear unos versos. Si además durante la lectura, los poemas resultan evocadores y las letras comienzan a verse borrosas y ya no estás en el libro y viajas a otros lugares de tu vida y a rincones oscuros de tu conciencia; la lectura se dilata. Tienes que comenzar de nuevo con el poema y corres el riesgo de desaparecer, una vez más, tras leer unas palabras. El poema sigue ahí, eso es lo grande, el poema sigue ahí y siente frío, y tiene las manos sucias y no es un jilguero y sí, es fabuloso encontrarse a alguien y comprenderle.
Poemas como ovejas esquiladas que tiemblan de frío. Sin cantos de  sirena, sin rododendros, sin mar, sin estrellas. Poemas para leer con los dedos desnudos. Agua clara, por supuesto. Agua en el fondo de un pozo; mira en su interior. Siente el vértigo.

jorge espina

miércoles, 16 de marzo de 2011

PATRICIA PABLOS MARTÍN



NOTICIAS

Ese ojo frío, silencioso, vigilante y escéptico.

Björk es excéntrica.

Oscar Wilde pidió una copa del champagne
más caro desde la cama para poder decir:
"me estoy muriendo por encima de mis posibilidades".

El equilibrista más viejo del mundo tiene 96 años.

Porque el telediario también hace poesía.


lunes, 14 de marzo de 2011

ELIA MAQUEDA LÓPEZ - POEMAS


El retorno del rey

Nada auguraba el regreso inminente del rey a palacio
las piernas cruzadas de los súbditos
las manos en las bocas, el infierno, las epidemias,
el miedo a no volver a escuchar el galopar de los caballos.

Temporada otoño-invierno en los bosques del reino
los ciervos vagaban tristes por los claros desolados,
tan sólo quedaba el frufrú de las hojas besando la hierba
y un pueblo entero sin brillo en los ojos.

Hasta que un día, de repente,
apareció la figura del monarca en lo alto de una loma,
montado en su burro blanco, resplandeciente de heridas.

– Todo vuelve – dijo, con su boca de arce y su voz complicada.
–Todo vuelve.

Y cayó el primer copo de nieve del milenio.



                       ***



Veinticuatro costillas

Hoy tengo una vida atada a los cordones

mañana dos docenas de pecados capitales

del mundo en mapas mudos.
Siempre
ha consistido en eso,

en conquistarme los sueños a puñados

y los puños enzarzados en un beso bipolar;

la inconstancia tiene que ser un problema de páncreas

o un daño colateral de aquella insuficiencia hepática

que apenas recuerdo.


No tengo más que mis cinco lenguas favoritas

y veinticuatro horas como veinticuatro costillas,

un día entero con su noche rimando en mi caja torácica.


Qué bonita es la palabra “disyuntiva”,

me encantaría saber bailar.

Llevo más tiempo del que creía recorriendo

esta eternidad de carreteras secundarias del viejo continente

y se me atasca esta impresión de tener siempre

un par de cosas a medias,

y la vida en la guantera de un coche

que no es ni muchos menos mío

que el moreno de estos párpados.


Hoy tengo mis terrores agrupados,

los encantos afilados, y mañana

mañana no me duelen los ayeres.

Simplemente uñas y cabello diferentes

cada año, y sin embargo

este pecho, cavidad y corazón,

piel y alfombra de palabras,

este pecho es el único que va conmigo

hasta la última puesta

de todos los soles.



viernes, 11 de marzo de 2011

JUAN CARLOS RECHE


EL AMOR Y LA VELOCIDAD  (90’s)
Lo siento pero no tengo tiempo
de enamorarme contigo. Me asusta
la velocidad, esta juventud
que se me escapa y todo lo que me perdería
sin darme cuenta. Y ¿sabes qué?
que lo echo mucho de menos.
No recuerdo la última vez que te vi
un parque de día
o con quién compartí el último helado.
Ya no sé lo que es colgarse de un teléfono
o sentir la misma lengua y sus mismos
movimientos al menos por un par de días.

Pero esta noche, si quieres, pásate.
Apunta mi número. Ven cenada.
Solamente te propongo
las llamas que prendamos
en mi colchón de agua.

Juan Carlos Reche. El dolor y la velocidad. 1999 Editorial Renacimiento


jueves, 10 de marzo de 2011

ANTONIO ORIHUELA - EDAD DE HIERRO



En 1936, a Antonio Orihuela lo vinieron a buscar 
en un camión. 

Delito: 
-Ser amigo del alcalde socialista. 
-Haber abierto un Casino Popular. 

Le pegaron dos tiros 
y en paz. 

Como Ángela Benabat 
no dejaba de gritar, 
un muchacho le estuvo dando culatazos, 
con su máuser, 
en la cabeza, 
hasta mancharse su bonita camisa azul. 

Por los mismos conceptos 
su nieto tendría ahora un trabajo fijo en el Ayuntamiento, 
y estaría forrado 
a base de estrujarles el alma 
a cinco trabajadores, 
-siempre menores de veinticinco años- 

A su mujer 
le dirían: Señora. 

Este poema se llama 

Historia de España. 

              ***


Tanta gente saltando hacia ninguna parte,
sin objeto,
sólo porque el vecino salta.


Tanto cordero llevado al matadero
y tanto domingo de resurrección.


             ***


Hoy he visto
el coche del Servicio Provincial
de Recogida de Perros Vagabundos.


Pero ellos no me han visto a mí
            - por suerte -


           ***


Le enseño mi último poema.
Me dice que me espere,
que se le va el fuego.


Le espeto su falta de delicadeza,
su sospechoso amor  a la literatura.


Me dice que no lo volverá a hacer.


Pasan los días
harto de comer comidas quemadas.


            ***



EL TRAJE NUEVO DEL EMPERADOR 

Tengo 31 años y estoy cansado. 
Todos los sitios me van pareciendo, finalmente, 
igual de malos. 
Todas las personas, incluso las que me quieren, 
insoportables. 
No encuentro sentido ni a lo que hago 
ni a las cosas que dejo por hacer. 
Miro a los demás 
con la absoluta certeza de quien ve 
no semejantes,  
serenos, resignados, envilecidos extraterrestres. 
Vuelvo sobre mí 
y me siento como si no hubiera otros con los que compartir. 
A donde quiera que miro, 
la insoportable mentira que anida, germina, rezuma 
este tiempo, este país, este modo de vivir 
al que llaman 
progresista, tolerante, solidario, democrático, 
avanzado, europeo, y mejor y mejor 
que todos los habidos, 
que todos los posibles. 
Este modo de vivir 
donde falta todo lo nombrado. 
Que ha deshecho la clase trabajadora sin una sola bala, 
que ha encarcelado las conciencias sin una sola reja, 
que me aparta sin una sola porra, 
que me excluye sin un hierro candente, 
sin siquiera una estrella amarilla en la solapa. 

Este tiempo 
de trajes nuevos, 
de Emperadores.     


ANTONIO ORIHUELA. EDAD DE HIERRO. ZIGURAT 1997     

martes, 8 de marzo de 2011

3 VÍDEOS DE DAVID GONZÁLEZ RECITANDO EN EL ÚLTIMO JUEVES













En noviembre de 2009 David González vino a Palma de Mallorca, invitado por Literanta y El Último Jueves, a ofrecernos una lectura de sus poemas.
Tras comer con David, Antonio Rigo, director del Último Jueves y la pintora Dolores Sampol, nos dirigimos a Ona Mallorca, al programa Dos i Dos són 22 donde David Oliver entrevistó al poeta Gijonés y donde Antonio y yo comentamos varios aspectos de su obra. Recuerdo que yo permanecí callado, escuchando atentamente durante casi la totalidad de la entrevista, suelo hacer esto (parafraseando a Ángel González) para que mi estupidez, sólo conocida por unos pocos, no pase a ser pública y notoria. Pero como solía ocurrir con mis profesores en la escuela, Oliver se dio cuenta de que estaba allí y pidió mi opinión sobre la poesía de David. Creo que esto fue más o menos lo que dije, opinión que hoy aún mantengo: La poesía actual es, en su mayor parte, un edificio vacío. Un enorme maizal lleno de cañas (palabras) en el que se esconden, como animales asustados, la verdad, el sentimiento y la poesía. David González es ese animal, un animal salvaje que sale del maizal a mirarnos desafiante desde un claro del bosque, un animal que tirita de frío y de miedo mojado en la noche. El yin y el yang, la luz y la oscuridad, el agua y el fuego, la vida y la muerte.

Te pido disculpas. El único motivo del retraso en la publicación de estas imágenes es mi total inaptitud en la edición de vídeos; inaptitud más o menos solventada.

Gracias Brother, espero que vuelvas pronto.

jorge espina


lunes, 7 de marzo de 2011

ANTONIO RIGO


No hay ciudad, nombres, rostros
no hay camino de vuelta.
Atrás queda la paz
el oro, la cierta seguridad
de la semana completa.
No hay camino de vuelta
enfrente la contradicción
la oscura luz apenas
la fragilidad incierta
del instante, de tu hora viva
de tu momento único y
entero. No hay camino de vuelta.
Ella gobierna, el poema no espera.


Pan con aceite y otros poemas. Calima ediciones.


                         ***


¿Cuánto tiempo ha pasado?
Una vez que nos duchamos juntos
pusiste tu mano en mi cadera.
Aún la noto.
A veces es todo lo que tengo.
Ese vértigo azul.


Poemas del bosque y de la lluvia. Ediciones Baile del Sol




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sábado, 5 de marzo de 2011

MARTÍN LÓPEZ-VEGA. RAÍZ DE FRESNO INFELIZ



TELAR
                    Navajos, América del Norte

Mientras la carne se cuece lentamente,
mientras el pan fermenta,
mientras mis hijos conducen la manada
y mi hombre les sigue a caballo
hilo la lana.
Muchas madejas durante muchos días.
Muchos días de sueño y de alimento,
muchos días de pasto y de caza
que el tiempo consume.
Con hilo y huso me siento en mi telar.
Sobre una piel de cordero
pienso en el motivo
que me enseñó mi madre.
Lo recuerdo muy bien,
lo veo crecer lentamente.
Tejeré una manta igual
a la que tejió mi madre, igual
a la que tejió la madre de mi madre.
Dejaré un pequeño agujero
para la Araña Divina,
que enseñó a la primera de nosotras
a hilar.
Así la Araña sabrá que la recordamos
y no olvidamos nunca.
Y todo es belleza,
todo es belleza,
todo es belleza.

             ***

UNA CASA CONTRA EL MUNDO


                                                               Tártaros

El rostro de mi amada se cubrió de sangre.
La cabeza del halcón se cubrió de sangre.
Sopló el viento y desató una madeja de cabello,
una madeja que lo rozó, y el rostro se cubrió de sangre.

Construí una casa, y todo era como en un sueño.
Una casa contra el mundo.
La punta de mi lanza era tan frágil, tan frágil;
y la noche, la noche es tan peligrosa y alta...

Muero porque siempre miré por dónde iba.
Porque miré a la derecha y miré a la izquierda.
Ni tú ni yo en el largo tiempo dejaremos
de mirar y mirar nuestro largo camino.

                       ***

EN LA MUERTE DEL AMIGO
                                            
                                                     Bakongo, Congo

Caminaba por un sendero limpio.
El sendero era amplio, él estaba sereno.
Había bebido agua fresca.
Yo escuchaba su voz ¿sabes?, podía escucharla.
Aunque ahora vaya intranquilo y solo
por un sendero angosto,
y no encuentre más agua que esa voz suya.


Martín López-Vega. Raíz de fresno infeliz. Antología de poesía primitiva.  Ed. Ma remoto

jueves, 3 de marzo de 2011

El Último Jueves, Ana Pérez Cañamares y Dream On, poesía y música




El pasado 24 de febrero El Último Jueves reunió a más de cien personas que escucharon emocionadas la poesía de Ana Pérez Cañamares y la música de Dream on. 17 años de Último Jueves, diecisiete años de poesía. Diecisiete años On the road. 





Como presentador; el gran Antonio Rigo que leyó poemas de Yehuda Amijai. Carmina Fermoselle recitó a Adrianne Rich, Luis Ansorena a Harry Martinson, Tomeu Ripoll y Jorge Espina a Sharon Olds, y Biel Vila le dio paso a nuestra poeta invitada leyendo unos versos de Alfabeto de cicatrices. Salvador Bonet y Teresa Sureda nos ofrecieron momentos de humor. Tomeu  y Jorge  hicieron un noticiario del absurdo. 





Ana recitó poemas de Alfabeto de cicatrices, La alambrada de mi boca y algunos versos inéditos. Consiguió estremecer al público, hasta el punto de hacer brotar más de una lágrima. Después de la lectura firmó ejemplares hasta que se acabaron las existencias. 





Fue una noche llena de magia, que terminó, como todos los Últimos Jueves, con la cena en el Molino Encantado, sellando complicidades, haciendo real una nueva amistad. 
Ana Pérez Cañamares estuvo muy por encima de nuestras expectativas, como poeta y como persona.





De Dream On no diré nada, mejor callar y dejar que escuchen esa voz que se rompe sobre las cuerdas de un violín y una guitarra. ¡Que noche Dioniso! ¡Que noche!





Esta nueva etapa de colaboración entre El Último Jueves y el Circulo de Bellas Artes nos traerá nuevas noches inolvidables, llenas de poesía, amistad, humor y cava.


AlLBERTO GARCÍA TERESA


UN ECONOMISTA

Un economista no sabe qué hacer con un arco iris.
No entiende el aleteo de una abeja,
por qué trinan escandalosamente las gaviotas,
qué guarda una camada en su madriguera.
Se inquieta ante un caracol que,
sobre una brizna empapada de rocío,
indiferente se despereza.
Ante el murmullo chispeante de un río,
ante un eclipse inundado de estrellas,
ante tu sonrisa o una mano abierta,
agita desconcertado su cabeza.
Un economista no escucha la memoria
ni atiende al compás de los latidos.
No sabe buscar tanteando en silencio la belleza
en toda palpitación dichosamente tendida
a la luz, al viento, a la alegría.

Un economista aún busca con vehemencia
con qué moneda comprar la vida.


Alberto García-Teresa
(De Oxígeno en lata, Baile del Sol, 2010)