...¿A QUIÉN NO PODRÁS AMAR? SI SÓLO HAY UN HOMBRE,
SI SÓLO HAY UNA MUJER, SI SÓLO HAY UN MUNDO...
DANIEL MACÍAS.

martes, 29 de marzo de 2011

UBERTO STABILE



DICE GUILLESPIE

Dice Gillespie que la muerte no es lo peor
que no es el dolor la mejor escuela
ni el hambre nos convierte en héroes.
Dice Gillespie
que no son más fuertes quienes más pueden
que lo son quienes más resisten
quienes de la derrota levantan caricias.
Dice Gillespie
que lo más peligroso no es el peligro
que lo más peligroso es la seguridad
con la que eludimos diariamente el peligro.
Dice Gillespie
que no es un hombre acabado
que es un hombre que está acabando
que nunca el final sustituye al fin,
porque en realidad,
Dice Gillespie
que le dijo Parker
que le contó Cortazar
que en lugar de hacer el amor
ya va siendo hora
que el amor nos haga.

UBERTO STABILE
(Los días contados) Diarios de Helena Ed.

                                       ***
MALDITA SEA LA POESÍA

"He visto los mejores cerebros de mi generación destruidos por la locura, famélicos, histéricos, desnudos"
                                                                          Allen Ginsberg

Yo he visto
los mejores poetas de mi generación
desterrados, desheredados,
ocultos en el fondo de los bares,
y he visto sus miradas
como versos trepidantes
cabalgar hacia el final de la noche,
y he visto su ternura descuartizada
por la abundancia de quienes les temen
y en su miedo los hacen grandes.
He visto en la bondad de sus gestos
la rebeldía de un mundo
que no necesita orden ni ley para ser justo,
la testaruda razón de quienes a la vida responden con la vida misma.
Yo he visto
una canción que no tenía letra ni remite,
y ellos la entendieron.
Les he visto levantarse
contra los versos exquisitos y subalternos,
les he visto encadenarse a las excavadoras
para frenar la destrucción de su tierra,
de su conciencia,
y nadie los invitó a los palacios de Doñana
y mucho menos a editar poemas
bajo el sello hipócrita
de quienes lavándose la cara
ensucian el mundo.
He visto como se engañaban para seguir perdiendo en un círculo de ganadores,
como alacranes en mitad de un fuego
que desintegra y reduce
la inteligencia y el miedo.
Y por todo ello han sido procesados,
sentenciados, condenados,
abocados a la indigencia laboral
y clandestinidad de la palabra.
Yo he visto
los mejores poetas de mi generación
romper los versos a conciencia,
Eladio Orta:
"porque bien ya otros lo hacen
y no ha ocurrido nada".
En su profunda voluntad de cambio,
con sus contradicciones,
en su maldita y genial resistencia
frente al pensamiento único,
he visto a los poetas de mi generación perder sus mejores oportunidades,
y no ha pasado nada,
pues nada hay más digno
que ser consecuente y efímero
en todo momento y verso
esa maldita poesía que nos hace libres
frente a la tradición.

lunes, 28 de marzo de 2011

MALCOLM LOWRY














SIN TIEMPO DE PARARSE A PENSAR

La única esperanza es el próximo trago.
Si te apetece puedes dar un paseo.
Sin tiempo de pararse a pensar,
La única esperanza es el próximo trago.
Inútil titubear en el límite,
Peor que inútil todo este hablar.
La única esperanza es el próximo trago.
Si te apetece, puedes dar un paseo.


FELICIDAD

Montañas azules con nieve y fría agua azul turbulenta,
Un cielo borrascoso lleno de estrellas encendiéndose
Y Venus y la luna gibosa al amanecer,
Gaviotas siguiendo una motora cara al viento,
Árboles con ramas prendidas al aire-
Sentado al sol del mediodía con la furiosa
Sombra humeante de la chimenea de la cabaña-
Águilas que planean viento abajo,
Golondrinas marinas vuelan a golpes de viento,
Una nueva marca de tabaco a las once,
Y mi amor que vuelve en el autobús de las cuatro
-Dios mío, ¿por qué nos has dado todo esto?


Poemas de Malcolm Lowry, editado por Visor. Traducción de Mariano Antolín Rato

domingo, 27 de marzo de 2011

FELIPE BENÍTEZ REYES






Las ciudades sin ti no las recuerdo

Son las flores cerradas del mundo

Las ciudades sin ti no tienen nombre

Las ciudades sin ti no las recuerdo

La noche solitaria que parece

Tan sólo una tiniebla vagabunda

La noche en que no estás tiembla mi noche

Si el vacío me mira con tus ojos

Vale más el vacío que la vida

Si me mira el vacío con tus ojos

La noche en soledad corrompe sueños

La noche en que no estás tiembla mi noche


Felipe Benítez Reyes,

Poesía Española Contemporánea

sábado, 26 de marzo de 2011

ERIK LINDEGREN - POEMA



ARIOSO

Estamos siempre juntos,
en alguna parte dentro de nosotros nuestro amor nunca puede huir.
                 En alguna parte
                            en alguna parte
todos los trenes han partido y todos los relojes se han parado:
en alguna parte dentro de nosotros estamos siempre ahora y aquí,
somos siempre tú hasta confundirnos y fundirnos,
metamorfosis y la maravilla de maravillarnos,
ola que se quiebra, nieve y llama de la flor.
En alguna parte dentro de nosotros donde los huesos han blanqueado
después de la sed del buscar y la sed del dudar
hasta la huidiza negación
                                             hasta el secreto de ceder
                                             ¡nube de consuelo!
en alguna parte dentro de nosotros
donde estos huesos blanquean
y los espejismos se reconocen
brota la certeza en la lejanía como la ola en la oleada
reflejas nuestra lejanía como la estrella en la ola
y el sueño deja siempre la máscara y se vuelve tú
que te escapas
                          para volver a volver
                          para volver
                          más y más dentro de nosotros
                          más y más tú.



Traducción de Octavio Paz en "Versiones y Diversiones"  Galaxia Gutenberg

viernes, 25 de marzo de 2011

JORGE ESPINA - RECUERDOS


RECUERDOS

Recuerdo el comienzo de la adolescencia:
Sacando el cucho del corral,
Haciendo con él una pila al otro lado del camino.
Me sigue gustando el olor de las higueras,
El olor de las bestias,
El olor a establo,
El olor a estiércol.
Hay quien no me comprende,
Inmerso hasta el cuello
En la mierda de una ciudad.

Jorge Espina


Recordo o início da adolescência,
A tirar o estrume do curral
E a empilhá-lo do outro lado do caminho.
Continuo a gostar do cheiro das figueiras,
O cheiro dos animais,
O cheiro a estábulo,
O cheiro a esterco.
Há quem não me entenda,
Mergulhado até ao pescoço
Na merda da cidade.


(Trad. Albino.Matos.)

jueves, 24 de marzo de 2011

E. E. CUMMINGS - POEMA


Esos niños que cantan en piedra un 
silencio de piedra esos
pequeños hicieron flores
de piedra que se abren para
siempre esos niños silenciosa
mente pequeños son pétalos 
su canción es una flor de
siempre sus flores
de piedra cantan
silenciosamente una canción
más silenciosa 
que el silencio esos siempre
niños para siempre
cantan con guirnaldas de cantantes
flores niños de
piedra de ojos
florecidos saben si un 
pe queño
árbol oye
para siempre a los siempre niños
cantando para siempre
una canción de silencio de piedra
de canto

miércoles, 23 de marzo de 2011

ELIZABETH BISHOP

Hospital mental de Bethlem. la casa de bedlam

Visita a St. Elizabeths

Esta es la casa de Bedlam.

Este es el hombre
que está en la casa de Bedlam.

Esta es la hora
del hombre trágico
que está en la casa de Bedlam.

Este es el reloj pulsera
que da la hora
del hombre tan locuaz
que está en la casa de Bedlam.

Este es un marinero
que usa el reloj
que da la hora
del hombre tan enaltecido
que está en la casa de Bedlam.

Esta es la rada, toda de tablas
adonde llega el marinero

que usa el reloj
que da la hora
del admirable viejo
que está en la casa de Bedlam.

Estos son los años y los muros de la sala,
los vientos y las nubes del mar de tablas
surcado por el marinero
que usa el reloj
que da la hora
del maníaco
que está en la casa de Bedlam.

Este es un judío con un gorro de papel periódico
que baila llorando por la sala
sobre el rechinante mar de tablas
del chiflado marinero
que da cuerda al reloj
que da la hora
de ese hombre atareado
que está en la casa de Bedlam.

Este es un muchacho que golpea contra el piso
por ver si el mundo sigue allí y es plano,
para el judío viudo con su gorro de papel
que baila llorando por la sala
un vals a lo largo de una tabla ondulante
junto al callado marinero
que escucha en su reloj
el tic tac de la hora
del hombre exasperante
que está en la casa de Bedlam.

Estos son los años y los muros y la puerta
que se cierra sobre un muchacho que golpea contra el piso
para sentir que el mundo sigue allí y es plano.
Este es un judío con un gorro de papel periódico
que baila alegremente por la sala
hacia los entablados mares que se van
más allá del marinero de ojos fijos
que sacude el reloj
que da la hora,
del poeta, del hombre
que está en la casa de Bedlam.

Este es el soldado que vuelve a casa de la guerra.
Estos son los años y los muros y la puerta
que se cierra sobre un muchacho que golpea contra el piso
para saber si el mundo es redondo o plano.
Este es un judío con un gorro de papel periódico
que baila con cuidado por la sala
avanzando sobre el tablón de un ataúd
con el chiflado marinero
que muestra su reloj
que da la hora
del desdichado
que está en la casa de Bedlam.

martes, 22 de marzo de 2011

CHARLES TOMLINSON



ACONTECIMIENTO


Nada
No pasa nada


Una gota de agua 
Se dispersa sigilosa
Una telaraña se disipa


Contra este espacio vacante 
Un pájaro atolondrado
Podría probar su voz
Pero no hay pájaro alguno


En el suelo trillado
Aun mis pasos
Son más pulsación que sonido


Al regreso
Un poco borracho
De aire


Saber que
Nada
Está pasando



domingo, 20 de marzo de 2011

ANTONIO RIGO


MI PERRA

Mi perra se ha envenenado.
Ladea la cabeza, gira los ojos
aúlla y babea.
Se muerde la lengua
camina de costado y
sangra por atrás.
De súbito rompe a correr
sobre la tierra
como si hubiera visto al diablo.
Ha visto al diablo.
Las niñas lloran y gritan y
se estiran del pelo
riendo y saltando.
Yo bebo vino y pienso
en las soluciones de urgencia.
Quizá una oración india,
quizá un poema como Byron,
quizá un disparo
como hacen los héroes
en esas películas
con sus caballos.


MASTICANDO ADELFA. inédito 

jueves, 17 de marzo de 2011

GSÚS BONILLA



Ovejas esquiladas que tiemblan de frío. Gsús Bonilla.
Bartleby Editores. 

JABÓN

un palo

a veces de olivo
otras de encina;

jamás hubo de sobra pringue ni tocino;
sí que había aceite
usado.
a veces muy usado,
siempre, extremadamente usado;

y era mentar la sosa cáustica
y echarse a temblar;

luego, vueltas y vueltas,
una eternidad de vueltas;

y agua. clara, por supuesto.

madre

nunca fue capaz
de hacer jabón

porque los recipientes o receptáculos,
los hoyos o cavidades
constantemente permanecían ocupados;

a veces por la tristeza,

las más por los cadáveres.

y las sábanas rendidas,
aunque no blancas,

siempre limpias y relucientes.


Acabo de leer Ovejas esquiladas, que tiemblan de frío. Me ha llevado más tiempo del que esperaba. 38 poemas se leen en un periquete. En dos si al terminar alguno necesitas un descanso para reflexionar o para saborear unos versos. Si además durante la lectura, los poemas resultan evocadores y las letras comienzan a verse borrosas y ya no estás en el libro y viajas a otros lugares de tu vida y a rincones oscuros de tu conciencia; la lectura se dilata. Tienes que comenzar de nuevo con el poema y corres el riesgo de desaparecer, una vez más, tras leer unas palabras. El poema sigue ahí, eso es lo grande, el poema sigue ahí y siente frío, y tiene las manos sucias y no es un jilguero y sí, es fabuloso encontrarse a alguien y comprenderle.
Poemas como ovejas esquiladas que tiemblan de frío. Sin cantos de  sirena, sin rododendros, sin mar, sin estrellas. Poemas para leer con los dedos desnudos. Agua clara, por supuesto. Agua en el fondo de un pozo; mira en su interior. Siente el vértigo.

jorge espina

miércoles, 16 de marzo de 2011

PATRICIA PABLOS MARTÍN



NOTICIAS

Ese ojo frío, silencioso, vigilante y escéptico.

Björk es excéntrica.

Oscar Wilde pidió una copa del champagne
más caro desde la cama para poder decir:
"me estoy muriendo por encima de mis posibilidades".

El equilibrista más viejo del mundo tiene 96 años.

Porque el telediario también hace poesía.


lunes, 14 de marzo de 2011

ELIA MAQUEDA LÓPEZ - POEMAS


El retorno del rey

Nada auguraba el regreso inminente del rey a palacio
las piernas cruzadas de los súbditos
las manos en las bocas, el infierno, las epidemias,
el miedo a no volver a escuchar el galopar de los caballos.

Temporada otoño-invierno en los bosques del reino
los ciervos vagaban tristes por los claros desolados,
tan sólo quedaba el frufrú de las hojas besando la hierba
y un pueblo entero sin brillo en los ojos.

Hasta que un día, de repente,
apareció la figura del monarca en lo alto de una loma,
montado en su burro blanco, resplandeciente de heridas.

– Todo vuelve – dijo, con su boca de arce y su voz complicada.
–Todo vuelve.

Y cayó el primer copo de nieve del milenio.



                       ***



Veinticuatro costillas

Hoy tengo una vida atada a los cordones

mañana dos docenas de pecados capitales

del mundo en mapas mudos.
Siempre
ha consistido en eso,

en conquistarme los sueños a puñados

y los puños enzarzados en un beso bipolar;

la inconstancia tiene que ser un problema de páncreas

o un daño colateral de aquella insuficiencia hepática

que apenas recuerdo.


No tengo más que mis cinco lenguas favoritas

y veinticuatro horas como veinticuatro costillas,

un día entero con su noche rimando en mi caja torácica.


Qué bonita es la palabra “disyuntiva”,

me encantaría saber bailar.

Llevo más tiempo del que creía recorriendo

esta eternidad de carreteras secundarias del viejo continente

y se me atasca esta impresión de tener siempre

un par de cosas a medias,

y la vida en la guantera de un coche

que no es ni muchos menos mío

que el moreno de estos párpados.


Hoy tengo mis terrores agrupados,

los encantos afilados, y mañana

mañana no me duelen los ayeres.

Simplemente uñas y cabello diferentes

cada año, y sin embargo

este pecho, cavidad y corazón,

piel y alfombra de palabras,

este pecho es el único que va conmigo

hasta la última puesta

de todos los soles.