...¿A QUIÉN NO PODRÁS AMAR? SI SÓLO HAY UN HOMBRE,
SI SÓLO HAY UNA MUJER, SI SÓLO HAY UN MUNDO...
DANIEL MACÍAS.

martes, 3 de mayo de 2011

ISABEL PÉREZ MONTALBÁN



CLASES SOCIALES

Los pobres son príncipes que tienen que reconquistar su reino.
Agustín Díaz-Yanes. 
Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto.


Con seis años, mi padre trabajaba
de primavera a primavera.
De sol a sol cuidaba de animales.
El capataz lo ataba de una cuerda
para que no se perdiera en las zanjas,
en las ramas de olivo, en los arroyos,
en la escarcha invernal de los barrancos.
Ya cuando oscurecía, sin esfuerzo,
tiraba de él, lo regresaba níveo,
amoratado, con temblores 
y ampollas en las manos,
y alguna enredadera de abandono
en las paredes quebradizas
de sus pulmones rosas 
y su pequeño corazón.

En sus últimos años volvía a ser un niño:
se acordaba del frío proletario,
porque era ya substancia de sus huesos,
del aroma de salvia, del primer cine mudo
y del pan con aceite que le daban al ángelus,
en la hora de las falsas proteínas. 

Pero su señorito, que era bueno,
con sus botas de piel y sus guantes de lluvia,
una vez lo llevó, en coche de caballos,
al médico. Le falla la memoria 
del viaje: lo sacaron del cortijo sin pulso,
tenía más de cuarenta de fiebre
y había estado a punto de morirse,
con seis años, mi padre, de aquella pulmonía.
Con seis años, mi padre.

Mayo de 1997, mes y año de su muerte. Nadie estudiará esta fecha. 



ISABEL PÉREZ MONTALBÁN. CLASES SOCIALES

lunes, 2 de mayo de 2011

SONJA AKESSON- SUECIA 1926-1978. POEMA



LA CUESTIÓN MATRIMONIAL


Ser esclava de Hombre Blanco.


Hombre Blanco ser benévolo a veces, sí, sí
pasa el aspirador y juega a la baraja
con los niños los días de Fiesta.


Hombre Blanco no tolerar descuidos
y blasfemar con palabras terribles
muchos días.


Hombre Blanco no tolerar descuidos.
Hombre Blanco no aguantar Comida frita.
Hombre Blanco no tolerar frase Tonta.
Hombre Blanco tener gran ataque de nervios
tropezar botas de los niños.


Ser esclava de Hombre Blanco.


Parir hijos de Otro Hombre.
Parir hijos de Hombre Blanco.
Hombre Blanco ocuparse de todo
mantener todos los niños.
Jamás poder pagar Gran Deuda
a Hombre Blanco.


Hombre Blanco ganar Dinero en su Trabajo.
Hombre Blanco comprar Cosas.
Hombre Blanco comprar esposa.


Esposa fregar platos.
Esposa lavar ropa sucia.
Esposa ocuparse basuras.
Ser esclava de Hombre Blanco.


¿Hombre Blanco pensar muchos Pensamientos volverse loco?
Ser esclava de Hombre Blanco.
¿Hombre Blanco emborracharse romper Cosas?
Ser esclava de Hombre Blanco.


¿Hombre Blanco cansarse viejos pechos viejo vientre?
¿Hombre blanco cansarse vieja esposa
mandarla al Infierno?
¿Hombre Blanco cansarse hijos de Otro Hombre?


Ser esclava de Hombre Blanco.


Arrastrarse de rodillas
mendigar
ser esclava de Hombre Blanco


De Husfrid, 1963
Poesía Sueca contemporánea
Ediciones Litoral/Unesco

domingo, 1 de mayo de 2011

CHARLES BUKOWSKI -NUESTRA CURIOSA POSICIÓN-



nuestra curiosa posición


Saroyan en su lecho de muerte dijo,
"creí que nunca moriría..."


sé lo que quiso decir:
me veo a mí mismo para siempre
empujando un carrito a través de un 
supermercado
buscando cebollas, patatas
y pan
mientras miro pasar
a las feas y raras señoras.
me veo a mí mismo para siempre
conduciendo en la autopista
mirando por un parabrisas
sucio con la radio puesta en 
algo que no quiero
escuchar.
me veo a mí mismo para siempre 
recostado en el sillón
del dentista
la boca
abierta como un cocodrilo
murmurando que 
yo estoy en el "Quién es Quién en América".
me veo a mí mismo para siempre
en una habitación con alguna mujer
deprimida e infeliz.


me veo a mí mismo para siempre
en la bañera
tirándome pedos submarinos
mirando las burbujas 
y sintiéndome orgulloso.


pero muerto, no...
la sangre brotando de
mi nariz,
mi cabeza rompiéndose a través
del escritorio
mis dedos agarrando
el espacio negro...
imposible...


me veo a mí mismo para siempre
sentado al borde
de la cama
en pantalones cortos
cortándome las uñas de los pies
con un alicate
mientras sonrío 
mientras mi gato blanco
se sienta en la ventana 
y mira la ciudad
mientras el teléfono 
suena...
entre las agónicas
interrupciones


la vida es
un hábito tranquilo:
entiendo lo que
Saroyan 
quiso decir:


me veo a mí mismo para siempre
bajando las 
escaleras
abriendo la puerta
yendo hasta el buzón
y encontrando
todas esas
propagandas
en las que 
tampoco
creo.


EL INFIERNO ES UN LUGAR SOLITARIO.   ED. TXALAPARTA

sábado, 30 de abril de 2011

MANUEL RIVAS -LA MANO VACÍA



LA MANO VACÍA (11-M)


Ahora entiendo
por qué hace miles de años
en el cosmos del invierno
tú fuiste hacia el fondo de la cueva
y pintaste la mano vacía
con el pigmento en llamas
de la onomatopeya más helada.


Así quedó
en el vientre de la custodia
el tatuaje de tus ojos amputados,
el beso de tus labios desollados.


En la mano vacía
se abrió un pasadizo
al campo de lo imborrable,
a la madre de los ojos.


Aquella mano
puso fin a la pintura de los bisontes,
a las escenas de caza,
a la magia,
a lo sagrado, a la decoración,
al gabinete de curiosidades.
Tu mano vacía era un forma extraña.
Lo contenía todo
y en ella lloraba, en cuclillas, la nada.

MANUEL RIVAS. LA DESAPARICIÓN DE LA NIEVE. ALFAGUARA

viernes, 29 de abril de 2011

DENISE DUHAMEL



POCOS DÍAS DESPUÉS 

mi cuñado se cayó del tejado,
un nido con cinco pajaritos también.
Mi hermana trató de reponerlo,
pero la madre no iba a regresar,
y unas horas más tarde el nido volvió a caerse.
Mi cuñado estaba en el sofá,
durmiendo a base de Percocet, cuando mi hermana
se arrodilló en el suelo con un cuentagotas
con leche de soja. Tres de las crías ya estaban muertas.
Llamó al primer veterinario de la lista telefónica.
Mi cuñado se despertó y pidió
zumo, pero mi hermana le hizo bajar la voz
pues estaba hablando por teléfono
con un veterinario que le comentaba que podría probar
a alimentar a los pájaros con comida para gatos mojada en un bastoncillo.
Le llevó un zumo de naranja a su marido
y salió pitando hacia el supermercado, olvidándose de preguntarle
a mi cuñado si necesitaba alguna otra cosa.
Mi hermana estuvo fuera durante una hora, pero los pajarillos
no quisieron abrir sus pequeños picos. No podía dejar de
llorar, mirando el tejado, consciente por primera vez
de la altura desde la que había caído su marido. Luego miró al cielo
preguntándose qué sería lo próximo en caer.


Denise Duhamel. AFORTUNADA DE MÍ. Prólogo de Thomas Fink. Traducción de Dagmar Buchholz y David González. Bartleby Editores, Madrid, 2008.

jueves, 28 de abril de 2011

XUAN BELLO -MEMORIA-



MEMORIA

Tan solo recuerdas
el aire verde entre las hojas de los avellanos,
la mano pellizcando la alegría
de ser niño siempre,
una tarde y otra,
pues el tiempo no existía y la muerte

-la muerte era una columna eléctrica
donde se posaban solemnes los pájaros.


                         ***


PANICEIROS


Conozco un país donde el mundo se llama
Zarréu Grandiella Picu la Mouta Paniceiros


Un mundo que perdió sus caminos
Jerusalén levantada en la palma de la mano de un niño


Un mundo que era alto luminoso esbelto
Naciente y fuente y vocación de río


Donde los hombres callan y el silencio es renuncia
Donde olvidamos el ser Donde claudicamos


Un país donde la casa cae Cae el hórreo el puente
el molino la iglesia el hombre también cae


Donde la mirada era pura sencilla
la huella que había dejado la nube en el cielo


Donde tan solo nos queda la memoria
corrompida de la infancia Nuestra soledad


Este abandono nuestro


XUAN BELLO. HISTORIA UNIVERSAL DE PANICEIROS
RANDOM HOUSE MONDADORI - DEBOLS!LLO

miércoles, 27 de abril de 2011

BORIS VIAN -ELLOS ROMPEN EL MUNDO



Ellos rompen el mundo
En pequeños pedazos
Ellos rompen el mundo
A golpes de martillo
Pero me da igual
Me trae sin cuidado
Queda bastante para mí
Queda bastante


Es suficiente que me guste
Una pluma azul
Un camino de arena
Un pájaro miedoso
Es suficiente que me guste
Una delgada brizna de hierba
Una gota de rocío
Un grillo de monte
Pueden romper el mundo 
En pequeños pedazos
Queda bastante para mí
Queda bastante


Tendré siempre un poco de aire
Un hilillo de vida
Un poco de luz en la mirada
Y el viento en las ortigas
E incluso, e incluso
Si me encarcelan
Queda bastante para mí
Queda bastante


Es suficiente que me guste
Esa piedra erosionada
Esos ganchos de hierro
En los que se detiene un poco de sangre
Me gusta, me gusta
La tabla gastada de mi cama
El jergón y los travesaños
El polvo suspendido en un rayo de sol
Me gusta la mirilla que se abre
Los hombres que han entrado
Que avanzan, que me llevan
A volver a encontrar la vida del mundo
Y a encontrar el color


Me gustan esos dos largos montantes
Ese cuchillo triangular
Esos señores vestidos de negro
Es mi fiesta y estoy orgulloso
Me gusta, me gusta
Ese cesto lleno de sonido
Donde voy a apoyar mi cabeza
¡Oh! Me gusta de verdad
Es suficiente que me guste
Una pequeña brizna de hierba azul
Una gota de rocío
Un amor de pájaro miedoso
Ellos rompen el mundo
Con sus martillos pesados
Queda bastante para mí
Queda bastante, corazón mío.


BORIS VIAN. NO QUISIERA MORIR. POESÍA HIPERIÓN

lunes, 25 de abril de 2011

GONZALO ROJAS - TRES POEMAS -





Los días van tan rápidos en la corriente oscura que toda salvación
se me reduce apenas a respirar profundo para que el aire dure en mis pulmones
una semana más, los días van tan rápidos
al invisible océano que ya no tengo sangre donde nadar seguro
y me voy convirtiendo en un pescado más, con mis espinas.


Vuelvo a mi origen, voy hacia mi origen, no me espera
nadie allá, voy corriendo a la materna hondura
donde termina el hueso, me voy a mi semilla,
porque está escrito que esto se cumpla en las estrellas
y en el pobre gusano que soy, con mis semanas
y los meses gozosos que espero todavía.


Uno está aquí y no sabe que ya no está, dan ganas de reírse
de haber entrado en este juego delirante,
pero el espejo cruel te lo descifra un día
y palideces y haces como que no lo crees,
como que no lo escuchas, mi hermano, y es tu propio sollozo allá en el fondo.


Si eres mujer te pones la máscara más bella
para engañarte, si eres varón pones más duro
el esqueleto, pero por dentro es otra cosa,
y no hay nada, no hay nadie, sino tú mismo en esto:
así es que lo mejor es ver claro el peligro.
Estemos preparados. Quedémonos desnudos
con lo que somos, pero quememos, no pudramos
lo que somos. Ardamos. Respiremos
sin miedo. Despertemos a la gran realidad
de estar naciendo ahora, y en la última hora.


                       ***


APARICIÓN


Por un Gonzalo hay otro, por el que sale
hay otro que entra, por el que se pierde en lo áspero
del páramo hay otro que resplandece, nombre por nombre,
     otro
hijo del rayo, con toda la hermosura
y el estrépito de la guerra, por un Gonzalo veloz
hay otro que salta encima del caballo, otro que vuela
más allá del 2000, otro que le arrebata
el fuego al origen, otro que se quema en el aire
de lo oscuro: entonces aparece otro y otro.


                        ***


ROBO CON MUTILACIÓN


 Autoanálisis único pintado con rayos láser:
-Las personas
no mueren,
quedan encantadas.



METAMORFOSIS DE LO MISMO. POESÍA COMPLETA.
GONZALO ROJAS. Colección Visor de Poesía

DEREK WALCOTT



EN OTRA PARTE


... En algún lugar hubo un arresto.
En algún lugar se recogió una pequeña cosecha
de cadáveres en un camión. Los soldados descansan
en algún lugar junto a una carretera, o fuman en un bosque.


En algún lugar ruge la ira en una conferencia
por una atrocidad. En algún lugar se arranca
una página, y de algún modo el follaje
no parece ya hojas, sino camuflaje.


En algún lugar hay un camarada,
un escritor que yace con los ojos muy abiertos
sobre el tictac de un colchón, que no leerá
esto, ni escribirá. ¿Cómo hacer una pluma?


Y henos aquí libres por algún tiempo, pero 
en otro lugar, en una tercera, o una séptima parte
de este planeta, la sumaria culata de un fusil
revienta un cráneo introduciendo en él la idea de un paraíso


donde nada es gratis, donde el aire azul
es frágil como el papel, y todo aquello que escribamos
será sellado dos veces; una carta azul,
su garganta hendida por el abrecartas del estado.


Del otro lado de estos negros barrotes
miran rostros emaciados. Los dedos
se aferran a los travesaños de estas estrofas
y esto ocurre aquí, porque en otro lugar


sus miradas se difuminan en el olvido
tenuemente, como los números en la guía
telefónica. Como las masacres del año pasado.


El mundo está libre de culpa. El crimen más oscuro
es hacer de la conciencia una profesión,
sentir a través de nuestros propios nervios el grito silencioso
de las ramas del invierno, interpretar los prodigios como signos.


                              ***


MAÑANA, MAÑANA


Recuerdo las ciudades que nunca he visto
exactamente. Venecia con sus venas de plata, Leningrado
con sus minaretes de toffee retorcido. París. Pronto
los impresionistas obtendrán sol de las sombras. 
¡Oh! y las callejas de Hiderabad como una cobra 
     desenroscándose.


Haber amado un horizonte es insularidad;
ciega la visión, limita la experiencia.
El espíritu es voluntarioso, pero la mente es sucia.
La carne se consume a sí misma bajo sábanas espolvoreadas  
     de migas,
ampliando la concepción del mundo con revistas.


Hay un mundo al otro lado de la puerta, pero qué 
     inquietante resulta
encontrarse junto al propio equipaje en un escalón frío 
     cuando el alba
tiñe de rosa los ladrillos, y antes de tener ocasión de 
     lamentarlo,
llega el taxi haciendo sonar una vez la bocina,
deslizándose hasta la acera como un coche fúnebre- y 
     subimos. 


Derek Walcott. El Testamento de Arkansas. Colección Visor

domingo, 24 de abril de 2011

BENJAMÍN PRADO -COBIJO CONTRA LA TORMENTA-



Yo miraba las casas encendidas junto a la autopista,
los árboles y el frío de las últimas ventanas.
Miraba los jardines,
el cielo destruido por las letras rojas de los hoteles.
Las tardes de verano
abrasaban el pequeño corazón de las palomas
y la luz era el último ángel de la noche.


Yo tenía un balcón donde leía a Neruda.
Desde el balcón, veíamos llegar a las cigüeñas:
cisnes del cielo, pájaros trazados por la nieve.


Yo tenía un balcón y tenía una mujer.
Desde el balcón, miraba las playas de la noche
y la lluvia extraña de las carreteras vacías.


Yo tenía una mujer, su cuerpo construido en cuartos 
       solitarios,
palabras solitarias entre leones rojos
y cisnes devorados por la luna.
Desde el balcón, miraba la tormenta. Había
autopistas azules
y casas encendidas,
árboles deshechos por el frío de las últimas ventanas,
pozos que nos tendían pequeñas manos húmedas.


                                ***


Al otro lado había los cristales rotos de las fábricas
y la luna de los aeropuertos vacíos.
Al otro lado, la lluvia ponía en los árboles
sueño de los leones y equilibrio del agua.


Al otro lado había el gato con el corazón comido por los
       pájaros
restaurantes cerrados, luz de las azoteas
donde el cielo devora el ángel de la noche.


Yo buscaba palabras
parecidas
a la mirada quieta del dios sobre la plaza
-igual que en el poema
de Coleridge el ojo del océano
mira la luna- y mi padre decía: cuando llegues
a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
Palabras implacables como el viento que mueve
la ropa de una estatua.