POR EL AMOR QUE NO HICE Jamás me entregues a la voracidad de la tierra, a su desgana. Cuando llegue el momento, sea tu hijo, no tú, como a orillas del Ganges, el que prenda la pira Para que arda mi boca por todas las mentiras que dije; mis manos, por todo aquello que nunca supieron dar; mi pecho, por tantas veces como fui cobarde; mi vientre, por todo cuanto comí sin acordarme del hambre de los otros; mis pies, por todas las semillas que pisaron; para que arda mi sexo por el amor que no hice.
Somos lo que damos; y todo lo que no se da, se pierde.
Lo guardamos para incluirlo en ZdeP. Como sabes, visitamos centenares de páginas diariamente para entresacar los mejores poemas, y en procura siempre de la máxima calidad sólo nos permitimos publicar uno al día. Ésta tuya es una de las más nutritivas.
Somos lo que damos; y todo lo que no se da, se pierde.
ResponderEliminarLo guardamos para incluirlo en ZdeP. Como sabes, visitamos centenares de páginas diariamente para entresacar los mejores poemas, y en procura siempre de la máxima calidad sólo nos permitimos publicar uno al día. Ésta tuya es una de las más nutritivas.
Un saludo muy cordial.