ELLA Es tiempo ya de no esperar a nadie. Pasa el amor, fugaz y silencioso como en la lejanía un tren nocturno. No queda nadie, es hora de volver al desolado reino del absurdo, a sentirse culpable, al vulgar miedo de perder lo que estaba ya perdido. A la inútil y sórdida moral. Es hora ya de darse por vencido en el trabajo, a solas, otro invierno. ¿Cuántos quedan aún, y qué sentido tiene esta vida donde te he buscado, si ya llegó la hora tan temida de comprobar que nunca has existido? Joan Margarit. Poesía amorosa completa Hiperión
Bueno, pero para compensar este autor tiene un libro que se titula MISTERIOSAMENTE FELIZ.
ResponderEliminari m p r e s i o n a n t e
ResponderEliminar