MIRLO Conocemos su canto en la mañana, temprano, muy temprano, cuando nos reconforta oírlo, alegre, bajo la lluvia desvelada. Pero nada sabemos de sus hábitos de pájaro agresor que coloniza territorios ajenos, y que destruye nidos, y que roba los huevos más pequeños y que hace desdichados a otros pájaros menos testarudos. De su vida secreta, no sabemos nada; o mejor dicho, preferimos creer que no sabemos. Nos basta con su canto, su canto desvelado que nos mece. Pero otros muchos pájaros, más débiles, o quizá más modestos, pagan por ese canto con sus vidas. Eduardo Jordá Tulipanes rojos Visor
No hay comentarios:
Publicar un comentario