...¿A QUIÉN NO PODRÁS AMAR? SI SÓLO HAY UN HOMBRE,
SI SÓLO HAY UNA MUJER, SI SÓLO HAY UN MUNDO...
DANIEL MACÍAS.

sábado, 24 de marzo de 2018

DAVID GONZÁLEZ - KIEPENKERL


      
      

     EL SOL EN LA CARA

       nos daba el sol en la cara
y     el manto de su luz
       cubría nuestra desnudez:
       se estaba bien allí, sí:
       el sol nos daba en la cara
y     se podía oír el rumor
       del agua en el pantano
       a dos o tres pasos de nosotros
       se escuchaban también otros sonidos
       beatíficos y adormecedores:
       el de las aves del humedal
       el de los insectos
o     el de nuestra propia respiración:
       se estaba bien allí, sí:
       nos daba el sol en la cara

y     teníamos los ojos cerrados:


*****

       VENTANAS

       en otros tiempos
       cuando detrás de los cristales
       se movían familias numerosas
       las familias de la pobreza
       por las galerías y ventanas
       de las humildes casas de mi barrio
       el barrio alto
       circulaban vigorosas corrientes
       de aire caliente y creatividad
y     se diría que tenían vida propia
       las galerías y ventanas
       de las sencillas casas de mi barrio
       el barrio alto:

       asomándose a ellas

       las mejores mujeres del mejor barrio
       afilaban sus cuchillos y tijeras
       arreglaban sus diferencias personales
       comentaban chismes y habladurías
       compraban pescado
       sardinines fresques
y     piedras de carbón
       llamaban a gritos a su prole
       regaban las plantas
y     ventilaban sus asuntos más íntimos
       sin ningún pudor
o     vergüenza propia alguna
       aunque eso sí:
       siempre con mucho ingenio
       desparpajo
y     resplandor:

       en otros tiempos
       las galerías y ventanas
       de las cochambrosas casas de mi barrio
       el barrio alto
       eran territorio habitado por mujeres:

       sus hombres
       por lo común
       faenaban en la mar
       se chumaban en el chigre
       roncaban duras y apestosas realidades
o     se sentaban en una banqueta en la cocina
       el cigarro consumiéndose en sus labios
       a estudiar el periódico del día
       con el vaso de cristal y las uvas
       peleándose sobre el hule de la mesa
       mientras aguardaban
       como chiquillos que todavía eran
       a que sus madres les pusieran delante
       el plato con la comida:

       en cambio, en estos tiempos
       en que detrás de cortinas y visillos se esconden
       familias con un hijo o a menudo ninguno
       las familias de la burguesía
       por las galerías y ventanas
       de las remozadas casas de mi barrio
       el barrio alto
       solo circulan las consabidas corrientes
       de aire frío y silencio más frío todavía:
       con la música a otra parte
       se han ido las mejores mujeres de antes
y     las de ahora
       las de ahora ni locas se asomarían a ellas:
       de modo que
       como es natural
       la vida animada se está apagando
       se apaga
       en esas mismas galerías y ventanas
       pura fachada en estos tiempos
y     solo de tarde en tarde
       muy de tarde en tarde
       si no descuidas la guardia
y     permaneces atento
o     no eres uno de ellos
       abrigarás la ilusión de que la vida
       quisiera prender y encenderse de nuevo
       en las galerías y ventanas
       de las desconocidas casas de ese barrio alto
       que ya no sé si es el mío
o     el de quién:

       una cortina se descorre con disimulo:

       una ventana se entreabre con sigilo:

       una mano se asoma con precaución:
       pero no pretendas engañarte a ti mismo
       eso nunca:

       únicamente se trata de hombres asustados
       que salen a fumar a escondidas de sus mujeres
y     que además ignoran
       que cuando hacen eso
       salir a fumar a escondidas de sus mujeres
       es cuando mejor se les ve:

       pálidos
y     temblorosos

       fuegos
       fatuos:

*****



LA CASA DE ENFRENTE

         últimos de diciembre
         de una cualquiera
         de estas últimas navidades:

         noche cerrada y lluviosa
         en la plaza de la soledad:

         con un paño de cocina
         un rodiellu le decía mi madre
         limpio el vaho
         del cristal de la ventana
         para poder mirar fuera:

         me ha parecido ver
         luz
         en la casa de enfrente:

         luz
         en la casa de
         carlos y Cristina
         dos hermanos
         con los que solía jugar
         de pequeño
         en esta misma plaza
         antes abierta y luminosa
         incluso en diciembre:

         luz, sí:

   en la casa de enfrente:

   pero no es más
   que el reflejo
   de una de las letras rojas
   mayúsculas
   de un cartel
   en una de las ventanas
   de la casa de enfrente:

   SE VENDE:

*****



DAVID GONZÁLEZ
KIEPENKERL - LOS QUE VIVEN CONMIGO: 6
RULETA RUSA EDICIONES



lunes, 19 de marzo de 2018

KARMELO C. IRIBARREN - EL SECRETO DE LA VIDA



HABRÁ QUE ACOSTUMBRARSE

Lo de ser viejo
tiene que ser muy complicado.

Y no sólo
porque puedas morirte
cualquier día,
sino precisamente 
por todo lo contrario,
porque eres viejo pero sigues vivo,
y el mundo sigue ahí,
moviéndose,
casi al alcance 
de la mano,
                    pero ya
no se deja tocar.

*********

MÁS ALLÁ DE LA LÍRICA

Si pudiera
trasladar al papel lo que me dicta
ahora mismo la gracia de tu cuerpo
avanzando por la arena
hacia las olas,
                        y fuese
un poeta romántico al viejo estilo
en lugar de este ser de las cavernas
que al verte
sólo  puede rugir,

te escribiría el poema de amor
que te mereces

y no estas sucias palabras de deseo
que sólo dicen la verdad.

*********

ESOS DÍAS

Hay días 
en los que levantarse de la cama
suele terminar siendo
más que un acto rutinario
un gesto épico.

Y no me refiero ahora a las resacas
ni a que caigan
chuzos de punta ahí fuera
ni a que hayas roto on ella.

Me refiero
a cuando te quieren y hace sol
y no te duele nada,
a cuando tienes el mundo 
rendido a tus pies,

y no te basta.

*********

EL SECRETO DE LA VIDA

Escuchas el sonido de la lluvia,
desde la cama, de noche,
junto a ella.

Te giras un poco
y observas
su perfil recortado en la penumbra;
en los labios, en calma,
ese amago de sonrisa.

Y no sabes cómo pero sabes
que no te hace falta 
nada más,
                    que ahí
está todo lo que necesitas.

*********

SEPTIEMBRE

Tú en la playa
––recogiendo––
y el mar desesperado.

***********

Karmelo C. Iribarren
Mientras me alejo
Colección Visor de Poesía

sábado, 17 de marzo de 2018

JUAN BONILLA - METÁSTASIS




METÁSTASIS

Buena palabra para darle al perro

criminal del vecino, o al temible
jefe que nos amarga con sandeces,
pero qué rara nos resulta pronunciada 
por la voz triturada de un amigo
con ojos excavados en un rostro 
que no parece el suyo. Desde antiguo
sabe escoger la muerte sus pseudónimos.
Prefiere los eufónicos vocablos
alzados en tacones de prestigio
científico. Enciende un cigarrillo
mi amigo y yo contemplo el grano negro 
que en su pulmón emite una sentencia
de muerte que otro grano en su garganta
o en su páncreas repite. Qué hago ahora
con mis ganas de celebrar el mundo.
Tres, cinco meses más, qué harías tú,
pregunta sin mirarme envuelto en humo.
Se vive dentro del visor del arma
arbitraría de un francotirador
apostado en quién sabe qué tejado,
el dedo preparado en el gatillo.
Camino por la calle soleada,
siento en la nuca la mirada torva
del francotirador que me asignaron.
Se vive dentro del visor de un arma
que será disparada por borrarte.
No le ahorres trabajo al asesino.


Metástasis
EL BELVEDERE
Pretextos 2002

lunes, 12 de marzo de 2018

PAULA CENDRÓS RIUTORT - OH ÁNGEL



Hola ángel.
hoy me he fundido en la caracola.
No porque quisiera,
sino porque el limón me ha lanzado sus pepitas.

¿Le has preguntado a la mariposa
dónde ha dejado sus plumas?
Es que no entiendo cómo sus colores no le pesan.

Por favor,
¿puedes encerrarme en tus nubes de pólvora?
Opaca sensación de estrellas.
Vivir sin saber.
Luz.

Oh ángel.
¿Cómo es posible pecar de transparencia
si tus alas son oscuras?

               
PAULA CENDRÓS RIUTORT
DÉJAME DECIRTE
RAPITBOOK

domingo, 4 de marzo de 2018

H. D. (Hilda Doolittle) - TRILOGÍA - POEMAS


Esto no es runa ni acertijo,
está sucediendo en todas partes;
lo que quiero decir es -es tan simple
y ni pluma ni pincel vicarios
son capaces de aprehender esa impresión;
tampoco la música podría
hacer nada al respecto; lo que quiero decir es
-mas ya lo habéis visto vosotros,
ese leño en cenizas derrumbándose...
ya lo habéis visto vosotros.

***

Una emoción nueva
no a todos es concedida,
no a todos en todas partes,
sino a nosotros aquí, una nueva emoción
paralizante, 
enmudecedora,
que aletarga los sentidos
y hace estremecer los nervios;
estoy segura de que entendéis 
lo que quiero decir;
era un árbol viejo
como los que en cualquier parte vemos,
cualquier parte es aquí -entre las duelas de toneles
y ladrillos
y el filo de un muro al descubierto
y la fealdad desnuda

y también... ¿música? Oh, lo que entiendo 
por música cuando he dicho música, es
música que tiende escaleras,
nos torna invisibles,
nos hace distintos,
nos deja escapar;
mas de lo visible
no hay escapatoria;
no hay escapatoria de la lanza
que traspasa el corazón.

***

"¿Cuál es de la joya el color?"
verdiblanco, opalescente,
con una base de tonos azules
veteada de rosa; ágata blanca
de pulso templado que aún late,
leve azul-violeta;
vive, respira,
desprende ¿una fragancia?,
no sé qué desprende,
una vibración inominada;
porque no existe nombre para ella;
mi señor me dijo: nómbrala;
no puedo nombrarla, respondí,
no existe nombre;
él insistió:
invéntalo.


H.D.
Trilogía
Lumen
Traducción de Natalia Carbajosa

domingo, 25 de febrero de 2018

SHARON OLDS - CHICO QUE SALE AL MUNDO



CHICO QUE SALE AL MUNDO

Nuestro hijo a los diez años no cree en el mal,
juzga por sí mismo, sabe que ningún hombre 
estaría dispuesto a herir a otro, Cree en
la fuerza, el hacha contra la lanza, la ballesta
contra las dos espadas, cree en la mesura,
el poder la división, la sangre, pero no en 
el corazón perverso, así que al regresar a casa,
a las tres en punto por la calle 97 Oeste,
deja atrás los hoteles de los drogadictos para llegar 
                                                    a nuestro bloque,
la carga ligera de su mochila a la espalda
roja y oscura, como algunas zonas profundas del cuerpo
que nunca se ven, y el hombre le dice Oye, chico,
él responde, la fuerza se enfrenta a la fuerza,
sus brazos tan delgados que la luz los atraviesa en los
                                                    bordes, dice
¿Sí? Y el hombre le hace una pregunta,
impaciente por una respuesta del chico que pueda
                                                    explicar el mundo,
el hombre dice ¿Sabes lo que significa polla?
Nuestro hijo responde con educación y sigue caminando,
siente lástima por un hombre tan bobo
                                          que pregunte algo así,
y sabe que no es un mal hombre,
o un hombre peligroso, solo un hombre corriente,
no lleva ropa de vagabundo ni habla como un borracho,
de todas formas este chico sabe lo que es, puede
mirar en lo profundo de su corazón
y hablar de la naturaleza del ser humano: la bondad,
la cortesía, la fuerza.

Sharon Olds
La célula de oro
Bartleby Editores
Traducción de Óscar Curieses

sábado, 2 de diciembre de 2017

TESS GALLAGHER - ELEGÍA A RAYMOND CARVER.



                             Sí

Ahora somos como aquel montón mate de arena
del jardín del Pabellón de Plata de Kyoto,
diseñado para revelarse sólo a la luz de la luna.

¿Quieres que esté de duelo?
¿Quieres que guarde luto?

¿O, como la luz de la luna en la arena blanquísima,
que use tu oscuridad para brillar, para relucir?

Brillo.           Estoy de duelo.

*****

                      DESPERTAR

Tres noches yaciste en casa.
Tres noches con escalofríos en el cuerpo.
¿Quería demostrar lo muy atrás
que me había quedado? En la espesa oscuridad del cuarto,
me metí en la cama, a tu lado; la cama
en la que habíamos amado y habíamos dormido, casados
y sin cesar.

Te rodeaba un halo de frío,
como si los mensajes del cuerpo se oyesen mejor 
con la muerte. Mi propio calor adquiría la blancura plateada
de una voz entera arrojada a la nieve, para oírse:
para oír la nitidez de su reclamo. Permanecimos muertos,
un poco, el uno junto al otro, serenos
y a flote, en el vasto y extraño manto
del mundo abandonado.

*****

                      FRÍA Y CRECIENTE

Paseamos despreocupadamente por las tiendas del muelle,
a la espera de cruzar con 
el ferry; aún no sabemos
que te estás muriendo. Pero sostengo aquel chal, largo y negro,
y admiro cómo se enlaza al cuello, cuánto me favorece, frío
como el canto de un pájaro en la nieve.
No tenías miedo y te ofreciste a comprármelo. 
Y no nos dimos cuenta  al pagar,
ni cuando me pusieron en las 
manos aquella sencilla guadaña de tela.

Recuerdo haberlo sacado hace poco 
del cajón, y su crujiente negrura, y el
quebrarse de sus extremos a la luz diurna, igual que la muerte
nos quiebra a nosotros, o grita contra sí
hasta que un hormigueo embosca la habitación, y lo único
                                                              que podemos hacer
es negarnos a seguir ese arrebato de irretorno.
Pero ya no me quedan fuerzas para eso, como dice la luna creciente
de su pleno perfil pétreo. Esta noche la luna es rubia.
Su luz oblicua se inclina para burlar
a la oscuridad. Por eso está él ahí: para entregarme
el chal blanco, bordado junto a algún extinto hogar.
Cuando me lo extiende por los hombros,
me agacho suavemente
y me dispongo a dormir otra vez en la tierra.

*****

                             UVAS AZULES

Como uvas azules
                          junto a la ventana
                y miro
                          al valle nevado.
Por un momento, la profundidad del mundo
                me devuelve la mirada. Entonces un arrendajo azul  
                esparce nieve de una rama.
No hay mundo; no hay encuentro. Sólo
                estremecimientos, dulzura
                                                      en la lengua.

*****

Tess Gallagher
El puente que cruza la luna


viernes, 24 de noviembre de 2017

LAURA GIORDANI - MATERIA OSCURA



Dame esa palabra que haga brotar calostro de las piedras
mientras tanto no decir nada
seguir en la penumbra
hasta que alguien me llore dentro y tenga que escribir
para darle consuelo

***

No escribir hasta sentir hambre o sed

en la indecisión se habitan las esquinas azules
moribundas del pulso

saber esperar esa palabra surtida de hambre
entrañada y necesaria

palabras aledañas a la muerte o al precipicio:
ése que se tiende junto a nuestros pies
desde el mismo vientre

***

Mendigar vocablos para ti
para que nos atraviese de una vez
el alfiler remoto de tu sangre

***

Ver de una vez la palabra
abrazando los pedacitos
rotos del mundo

palabra gasa para la espalda dolida
palabra abriendo sus costados
para alojarte


Laura Giordani
Materia oscura
Ediciones Baile del sol

viernes, 17 de noviembre de 2017

MARIO VEGA - AL UMBRAL DE LAS HORAS



Mi juventud lograda en tantos años,
mi rebeldía, mi inocencia intacta
las perdí en el instante
en que tomé la grave decisión
de medir estos versos
y entregártelos libres de ceniza,
sin las manchas que poco a poco, lento,
el paso de los días va dejándonos;
sin aquellas palabras que me llevo,
que arrastro y me hacen ser umbrío, necio,
y transido de vida.

*****



CARPE DIEM
    
                               A Lorenzo Roal

Apenas quedan los recuerdos tristes
que desmigábamos en el pasado. 
Hoy tan solo perdura en la memoria
la fresca juventud de ciertos labios
y el volcán de inexpertos cuerpos tibios
manando de las noches de verano.

Escaso calculábamos el precio
del lento transcurrir de nuestras vidas,
sentados a la sombra de aquel árbol
probando de la fruta más prohibida
que pasaba por nuestros ojos niños,
creyendo indestructible la clepsidra.

Pero visto por fin el reloj roto
del exceso asumimos consecuencia,
siendo cada vez menos, más amargos,
rendidos a este raudo latir, queda
solo para salvarnos un camino:
vivir una segunda adolescencia.

*****

AL UMBRAL DE LAS HORAS

Antes de atardecer
en este largo muelle llamado juventud
vemos desenrollarse un denso lago
en el que al fin, un día, moriremos.
¿Pero de qué nos sirve
acechar el momento entre las aguas,
pararse a lamentar
el vespertino luto de las rosas
y el aire enrarecido,
acíbar de recuerdos y nostalgias?
De qué nos sirve –digo–
si aún el tiempo nos reclama a veces,
nos recuerda que ésta es nuestra historia,
que nuestros actos últimos se encuentran
al umbral de las horas,
esperando en la noche, recogidos, 
como un sordo dolor de llanto y vida.

Pero la vida se presenta aún
flexible a los ataques de cordura,
dispuesta a imaginarnos libres, pues
la vida es bella en su imprecisa calma.
–Volved, mirad el lago nuevamente–
un ciervo bebe desgarrando el agua,
batiendo ondulaciones,
y en sus astas despunta un ocio de luciérnagas.

Nunca podremos empuñar las horas
pues el tiempo es un arma
capaz de destruir hasta a los dioses.

Alegraos.
              Todavía no hemos muerto,
nuestros nombres perduran.
Aún tenemos recuerdos del amor,
–remoto y tan lejano como un pájaro–
aún nos queda sangre que verter,
no es aún el crepúsculo, no es hora
de hundirse como el sol en estas aguas
porque también nos queda
–de ser aún posible– la conciencia.

*****

EPÍLOGO

Detrás, detrás del mar.
Detrás de los naufragios y mareas,
de las cálidas manos del desierto
o el hálito del trópico, de juncos,
montañas, selvas, hielos;
se encuentra en una playa, observando
con ojos infantiles el ocaso.
Detrás, detrás del mar.


Mario Vega
Al umbral de las horas
Valparaíso Ediciones

martes, 24 de octubre de 2017

MARY SIMMERLING –WHAT I WAS WEARING (LO QUE LLEVABA PUESTO)



Lo que llevaba puesto

Era esto:
en la parte superior
una camiseta blanca
algodón
manga corta
y cuello redondo

esta estaba metida
en una falda vaquera
(también algodón)
que terminaba justo encima de las rodillas
y estaba ceñida con un cinturón en la parte superior

debajo de todo esto
un sujetador de algodón color blanco
y braguitas blancas
(aunque probablemente no hacían conjunto)

en mis pies
unos tenis blancos
del tipo que usas para jugar al tenis

y finalmente
pendientes de plata y brillo labial.

esto es lo que llevaba puesto
aquel día
aquella noche
aquel cuatro de julio
de 1987

quizás te preguntes
por qué esto importa
o incluso cómo recuerdo
cada prenda
con tanto detalle

lo ves
me han hecho esta pregunta
muchas veces
han traido a mi mente
muchas veces
esta pregunta
esta respuesta
estos detalles

pero mi respuesta
muy esperada
muy anticipada
parece simple de alguna manera
dado el resto de las circunstancias
de esa noche
durante la cual
en algún momento
fui violada.

y me pregunto
qué respuesta
qué detalles
serían cómodos
podrían ser cómodos
para ustedes
mis interrogadores

buscando comodidad donde
no hay comodidad
que encontrar

si todo fuera tan simple
si pudiéramos
poner fin a una violación
simplemente cambiando la ropa

recuerdo también
lo que él vestía
esa noche
aunque
es verdad
que nadie
nunca lo ha preguntado.



-->
Mary Simmerling
--> What I Was Wearing
Traducción de Jorge Espina

-----------------------------------


What I was Wearing

was this:
 from the top
 a white t-shirt
 cotton
 short-sleeved
 and round at the neck
this was tucked into
 a jean skirt
 (also cotton)
 ending just above the knees
 and belted at the top
underneath all this
 was a white cotton bra
 and white underpants
 (though probably not a set)
on my feet
 white tennis shoes
 the kind one plays tennis in
 and then finally
 silver earrings, and lip gloss.
this is what i was wearing
 that day
 that night
 that fourth of july
 in 1987.
you may be wondering
 why this matters
 or even how i remember
 every item
 in such detail
you see
 i have been asked this question
 many times
 it has been called to my mind
 many times
 this question
 this answer
 these details.
but my answer
 much awaited
 much anticipated
 seems flat somehow
 given the rest of the details
 of that night
 during which
 at some point
 i was raped.
and i wonder
 what answer
 what details
 would give comfort
 could give comfort
 to you
 my questioners
seeking comfort where
 there is
 alas
 no comfort
 to be found.
if only it were so simple
 if only we could
 end rape
 by simply changing clothes.
i remember also
 what he was wearing
 that night
 even though
 it’s true
 that no one
 has ever asked.




JAVIER GM - A MI VIEJO...


A mi viejo
que es una dulzura
y que siempre se comió sus dolores
y nunca vomitó sus secretos
le tocó 
tuvo que hacernos de padre
y de madre a medias
a medias una mejilla
a medias un discursito
a medias enteramente de la misma casa
y extranjeros del color del beso
con la sabiduría corta y grande
con la propina de una mirada de amor
y una inesperada conmoción aterrizando
y un susurro te quiero a la hora
en que las criaturas se ofrecen al sueño
y a los monstruos bajo los molinos,
pero eso ya no importa,
a mi viejo
que es una dulzura
y que nunca pone zancadillas
ni al que sujeta regaderas
ni al que duda del giro de los planetas
le ha tocado
tiene que hacernos de hijo y de abuelo
y de padre y de madre presente
y de borra y traza y sábana y delta
a medias
me recorre su educación
lucha por respirar
reclama la pensión a la lluvia
a medias construye una asamblea
con lo moribundo y aparta la muerte
mientras labra el rezo y labra el hambre de más
más murmullos y gestos de limpieza
a medias
mi viejo va dejando de saber letras y cosas
va olvidando los paisajes en el río
y pasa de caldo a saliva y de sal a piedra,
pero eso a quién le importa
excepto a este poema
a medias
entre la memoria medio vacía
sola
y un niño aún, desapareciendo aún,
palpitando aún
qué más da lo que a quién le importa
a medias
este empujón que es una dulzura que es
la voluntad de entender la verdadera actividad
de una simple dulzura.
Mi viejo, la masa de mi dulzura.
Lo que queda de aquello que fue tan dulce.

Javier Gm (Las Balas Lenguas)

lunes, 11 de septiembre de 2017

SHARON OLDS - ESTO



ESTO

Quizá si no tuviera esto
yo misma me llamaría la hija de mi madre
o identificaría mi alma con el cuenco azul
colocado sobre la mesa, o con el muro de oro, o el campo.

Me llamaría a mí misma Cobb, Stuart, Torrance,
McLean, vestiría con tela escocesa todo el tiempo,
verde clan, rojo sangre,
línea fina de vena purpúrea,
si no tuviera esto. O quizá me gustaría envolver mi vida
en la bandera, en las amplias franjas de sangre, en sus
estrellas como cuencos rotos sobre la mesa,
o en la frente curva de mi padre como el cuenco de cereales
aquí sobre mis cejas, o en la vena mala de mi madre
que corre por el interior de la pierna
como un río subterráneo.
                                     Pero tengo esto,
así que esto es lo que soy, este cuerpo
blanco como masa amarillenta barrida con harina seca
presionada contra su cuerpo. Soy estos pechos que se 
aplastan junto a él como abatibles tazas
de viaje plateadas, comprimidas unas junto a otras,
y los pezones que flotan en el centro como frambuesas
duras a la luz del sol, ambos son
mi vida el sexo oscuro que
lo acoge a él como cualquiera que en verano 
abra su garganta a la manguera sujeta
en el borde caliente de un solar. No
me preguntes por mi país o quién era mi 
padre o incluso a qué me dedico, si
quieres saber quién soy, soy esto, esto.

Sharon Olds
La célula de oro
Bartleby Editores
Traducción de Óscar Curieses