...¿A QUIÉN NO PODRÁS AMAR? SI SÓLO HAY UN HOMBRE,
SI SÓLO HAY UNA MUJER, SI SÓLO HAY UN MUNDO...
DANIEL MACÍAS.

lunes, 23 de marzo de 2015

ANA PÉREZ CAÑAMARES - ECONOMÍA DE GUERRA


Avanzáis y mi conciencia se estira
hasta ser toda campo de batalla.
Por tierra, mar y calles avanzáis
y sé que no habrá exilio ni tregua
que me libren de este cuerpo a cuerpo.
Sois las decisiones del jarabe amargo
del por tu bien lo hago aunque me duela:
la conquista de las verdes praderas
la ciencia moderna de la tortura
el arte de la violación como arma
la esclavitud de todos los distintos.
Y ahora formáis para el paseíllo
y la foto, escaláis las laderas
de mis lumbares, dejándome la espalda
perdida de estandartes y deshechos.
Yo esgrimo un lirio del valle, el lápiz
que me adorna y ordena las heridas.
Blando un amor que aún sería más grande
si no temiera mirar al matarife
y al cordero. Avanzáis engalanados
con las plumas de firmar sentencias
cheques al portador y nombramientos.
Aprisa reúno mis huestes de niños
bautizados por multinacionales
y me esfuerzo en aprender sus apodos
para ser una más entre los anónimos.
Tengo que perder el miedo a encontrarlos
en un callejón y que me pidan cuentas.
Tengo que enarbolar la rabia rebuscada 
en las basuras y saliros al paso
con un ejército de perros rotos.
Estáis aquí, detrás de mis párpados.
Pensáis que me tenéis por fin rodeada.
Pero hasta aquí os traje porque esto es mío.
Mi cuerpo. Mis delirios. Mis fiebres.
Mis abuelos. Mis amantes. Mis hamacas.
Tengo un nosotros que oponeros.
La historia alternativa, la no dicha.
Son otras nuestras sumas y oraciones.
Tenemos portaaviones de papel.
Ardemos como azules zeppelines.
Yo no soy sólo yo. Os he engañado.

*****


Esto era la Crisis:

buscar una sonrisa
no con alegría
sino con desesperación.

Guardarla en el pecho

como un mendrugo de pan.

*****


No en el Boletín oficial del estado

ni en diarios o plazas mayores.
No en las novelas ni en los desfiles:
la verdad se ve desde el tren
cuando entra en la ciudad
por la puerta trasera.
Ruinas, cascotes, matorrales
y un niño que saluda con la mano
a los indiferentes desconocidos.

*****


Hacía tanto viento:

parecía que hubiéramos enfadado
a un ser mudo con labios y sin grito.

Tanto, tanto viento:

una estampida de sombras
un rechinar de estructuras.

No conseguía saber si nuestro pecado

era haber hecho o no haber hecho nada.

*****


Qué poder tengo yo

para ser escudo de nadie
yo que veo mi reflejo
en el iris
de la paloma atropellada
yo que mido mi espanto
con la escala
de los seísmos violentos
yo que no me concedo
ni la tregua
del descanso nocturno.
Y sin embargo
cogeré las riendas
del caballo más salvaje
le daré mis apellidos
al sueño más demente
robaré el tesoro
más caro a la codicia
en el mismo segundo
en que pronunciemos
las palabras mágicas:
"Somos pueblo. 
Hasta aquí hemos llegado.
No aguantamos más".

*****


Ana Pérez Cañamares

Economía de guerra.
Ediciones Lupercalia.

jueves, 26 de febrero de 2015

ROBERTO MENÉNDEZ - DESDE LA CORNISA




ODIO AL ARQUITECTO

Siento un odio brutal por las cornisas,
que son como sirenas
mostrándome el poder de los abismos.
Por las piedras, los muros
y sus rectas paredes de ladrillos.
Por el opaco y frío
blanco de los mármoles
sin grietas ni fisuras.
Por la fragilidad de silicona
que cierra las salidas.

Odio el pálido gris del hormigón
tan parecido al de los cráneos,
la falsedad
con que miente el cemento en sus comienzos,
la del cristal sellado y sin pestillos
que muestra el paraíso al prisionero.

Odio el adobe hecho de barro como el hombre
y al dios que se lo inventa.
Odio la pulcritud del arquitecto
que construye prisiones en el aire.

******

LA REVOLUCIÓN


Ciertamente se acerca una revolución
distinta a las habidas en la historia,
la de los chicos de Internet,
la de los facebook-man,
la definitiva.

La de los ex obreros
que añoran las obras
de tres mil euros mensuales
por manejar la excavadora.

La de los utópicos rebeldes
que cambiaron los libros, los estudios
por tener siempre llena la billetera.

De anarquistas que odian las multinacionales
y lo cuentan colgándolo en el Twitter
desde su móvil de última generación.

La de los guerrilleros engañados
    con zanahorias en forma de coches
    y casas en propiedad.

    La de los trotamundos que adoran viajar,
    conocer otras culturas,
    y añoran los cruceros,
    los daiquiris en playas del Caribe
    y no poder volver a Nueva York.

    La de los pacifistas
    que organizan debates revolucionarios
    los viernes por la noche
    en la barra del bar.

    Ciertamente se acerca una revolución
    distinta a las habidas en la historia…
    la definitiva. 

    ******


LAS LLAVES DE BREDA


Y cuando uno aprende a convivir
consigo mismo en soledad,
a disfrutar de ver solo un cepillo
de dientes en el baño, una sola copa
de vino que llenar con la botella,
y una cama más ancha
que aquella Castilla del poeta,

entonces, aparece una persona
distinta a las demás (entre comillas)
para ponerte una sonrisa boba
de dientes en los labios,
un brillo (muy especial) en la mirada,
y un cable que conecta
el sexo al corazón.

Te planta su bandera y su estandarte
en tu cocina y en tu lado del sofá,
te exige las llaves
de Breda… y de tu piso,
y acurrucado entre sus brazos
firmas la rendición.

******

    Para qué sirve

    He arrasado más de cien ciudades
    que había construido con mis manos
    y cada día al levantarme
    vuelvo a mezclar cemento con arena.

    Dime ¿para qué sirve un paraíso
    si no lo puede doblegar el fuego?

    ¿Para qué sirve construir
    un castillo con la arena de la playa
    si quitas el placer
    de destruirlo en dos minutos
    a patadas?

    ¿O de qué sirve un sueño
    que puede realizarse?

    ¿O un amor que no te deja heridas?

    ******

 SOY
    
 Soy de barro moldeable cada día,
 heredé de mis hombres primitivos
 el miedo a casi todo lo impalpable.

 Olvido con la misma rapidez
 que despelleja una leona hambrienta
 a un pobre cervatillo.

Y no suelo mentir
tan solo a los demás en cada verso.

Me visto de poesía
del vientre para abajo,
del vientre para arriba voy desnudo.

Envidio el salitre
dejado por el mar sobre los cuerpos
y al viento si lo veo remover
las telas de un vestido.

Porto unas alas negras
cosidas a la espalda con chinchetas
y vuelo siempre libre alrededor
de una jaula vacía.
    No es que me quiera mucho,
    pero sí mucho más que a cualquier otro.

    Y nada me avergüenza,
    tan solo algunas veces
    mi imagen reflejada en el espejo.

    ******

     ATARDECER Y NOCHE


    Un triste espantapájaros
    me observa en su silencio.
    Un ave negra de mirada misteriosa
    se posa en su cabeza.

    Un viejo agricultor
    descansa cabizbajo sobre un tronco
    tras un campo de trigo.
    El cordón desatado de sus botas
    en el barro, me duele cual lamento.

    El viento sopla fuerte
    y suena a latigazos en los rostros.
    El sol se va escondiendo tras los montes
    mientras llora amarillos una acacia.
    Una mosca atrapada en telaraña
    no mueve casi ya sus alas.
    La sombra de un ciprés pinta de negro
    los campos de aromáticas.
Un perro vagabundo de ojos grandes,
ajeno al fin del mundo,
se lame cicatrices.
La noche va tomando posiciones
y el viejo no despierta.

La araña avanza lenta por su tela,
se huele la tristeza
del perfume a tomillo
mezclado con el miedo.

El silencio se adueña de la noche,
se pierde el cuervo negro entre las sombras
y el viejo no despierta.



Roberto Menéndez
Desde la Cornisa
Ediciones La Baragaña



martes, 17 de febrero de 2015

AURELIANO CAÑADAS - POR EL AMOR QUE NO HICE



POR EL AMOR QUE NO HICE

Jamás me entregues
a la voracidad de la tierra, a su desgana.

Cuando llegue el momento, sea tu hijo, no tú,
como a orillas del Ganges, el que prenda la pira

Para que arda mi boca por todas las mentiras 
que dije;

mis manos,
por todo aquello que nunca supieron dar;

mi pecho, 
por tantas veces como fui cobarde;

mi vientre, 
por todo cuanto
comí sin acordarme del hambre de los otros;

mis pies,
por todas las semillas que pisaron;

para que arda mi sexo
                                  por el amor que no hice.

martes, 10 de febrero de 2015

FERMÍN HERRERO - LA GRATITUD



Escucha a los alisos. Eres viento. Allí donde
te encuentres, sea en esta orilla o disertando
sobre el ser y la nada, eres viento. El río
te desnuda en su empuje de finitud, si bien
del mismo modo vas desnudo por tus caprichos
y por tus sueños. Parva bajo la parva
el hombre puja sin mirar atrás, le parece
que nada debe, te parece. No queda gesto
alguno en la memoria, con los años. Escucha
al viento, óyete, es malo andar sin compañía.

******

En el olor de los jacintos salvo
la mañana, en la delicadeza de su delgado
aroma. Y está también la mariposa gira
que te gira, girando sobre lo mismo, con otro
apego, me figuro. Quién me lo iba a decir
cuando era un niño derrotado, tantas veces
y a solas, que finalmente aquello fuese a ser
mi salvación, un enrocarse jubiloso en lo frágil
y emocionarse en lo secreto y deleitarse
como la mariposa, gira que te gira, girando.

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Fermín Herrero
La gratitud
XXIV Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma
Visor de Poesía


viernes, 6 de febrero de 2015

JULIO RODRÍGUEZ - TIERRA BATIDA- POEMAS



HOSPITAL

Me miraba en silencio, recostado
en la cama extraña donde yacía,
sin moverse apenas,
sobre el duro colchón de aquella vida
que le había tocado en suerte.
Me miraba sin rabia ni ternura,
con lentitud (¿qué prisa
ha de tener quien sabe que la muerte
le ha echado el guante y no se piensa ir sola?).
Su cuerpo era un saco de cemento
que los años habían dejado caer
sobre aquella cama de hospital.
Tendría unos ochenta años,
con cierto parecido a Anthony Quinn
en sus últimas películas,
un campesino rudo de los Abruzos,
tal vez un albañil, un hombre de esos
capaces de construir
su casa con sus propias manos.
Me miraba esperando que le dijera algo,
cualquier cosa; no en vano,
ningún extraño se acerca
a un moribundo sin una buena razón.
Pero no dije nada: no sabía su idioma
ni sabía entonces que el dolor
habla la misma lengua en todas partes.
Sólo supe quedarme allí plantado,
aguantándole la mirada, mientras
en la cama de al lado la enfermera
extendía una sábana
sobre el cuerpo muerto de mi padre.

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ORIGEN

Fue tu abuela quien dijo
a media voz una tarde cualquiera
con esa indiferencia
con que hablaba de todo lo importante:
"Hay miles de caminos,
millones de destinos posibles.
Pero sólo un punto de partida".

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LAS COSAS PEQUEÑAS

No menosprecies nunca
el poder de una cerilla
ni de un temblor de labios:
en las cosas pequeñas
hallarás el origen del incendio.



Julio Rodríguez
Tierra Batida
Premio de Poesía Hermanos Argensola 2013
Visor de Poesía

sábado, 31 de enero de 2015

BENJAMÍN PRADO - ESCRITO EN LISBOA - YA NO ES TARDE



ESCRITO EN LISBOA

Decía que se escribe porque existir no basta
y que él pasó de incógnito a través de su vida;
que ser poeta era su forma de estar solo
y que se sintió siempre
vencido igual que alguien que sabe la verdad.

Al lado de su estatua
le he contado a María que Pessoa soñaba
estar lejos, aparte de quien era;
que construía ruinas
                                y que algunos lo llaman
el arquitecto inacabado.

Creía que esconderse era ser libre
y que cerrar los ojos lo apartaba del miedo:
–Cambia por vino  el dulce amor que no tendrás.

Ayer vine a Lisboa
porque era la ciudad de ese hombre triste
que sólo peleaba para huir del combate;
que pensó que quien calla es dueño del silencio;
que no necesitaba más que siete palabras
para contar su historia:
envidio a todos porque no son yo;

y hoy me marcho seguro de que no cambiaría
sus versos negros por la marca blanca 
de tu anillo en mi piel.

Prefiero estar contigo y que me olviden
a escribir una obra maestra en la que cuente
que aún no te he encontrado
o que ya te perdí.

*****

Benjamín Prado
Ya no es tarde
Colección Palabra de Honor
Visor Poesía.

martes, 27 de enero de 2015

JUAN VICENTE PIQUERAS - ATENAS- II



CALLES DE ATENAS

Los mandarinos de Píndaro.
El tráfico de Hipócrates.
Los taxis de Teseo.
Las putas de Aristóteles.
La basura de Sóflocles.
Las especias de Eurípides.
Los gases lacrimógenos de Síntagma.

Y aunque sé que nadie puede 
cruzar dos veces la misma calle,
yo cruzaba dos veces cada día
la calle Heráclito.

******

LÁGRIMAS DISTINTAS

La poesía es fruto de la guerra,
nos dijo sollozando.

Que donde nace un animal allí tiende a morir.
Que ser eterno y fugaz es una y la misma cosa.

Nos hizo ver que no somos los mismos
que ayer ni que mañana,
que pasado y futuro son un sueño
y que el presente es un puñado de agua.

Nuestros instantes de felicidad
no son sino las chispas de espadas al chocar.

Sobre los hombros de todos los hombres
cae el polvo y las pavesas que despiden
la lucha y el incendio de otros hombres.

Los dioses tienen frío y para calentarse
nos usan como leña de su lumbre,
como cándalos, di, ¿cómo es posible
que quien juega con fuego tenga frío?

El mundo es fénix, sabe renacer
de sus cenizas, breve e infinito,
feliz de ser fugaz.

Nos dijo sollozando que las almas son húmedas
y sin embargo en ellas cabe y canta el desierto.

Que sólo a quien espera puede ocurrirle algo inesperado.

Los perros ladran a quien no conocen.
Los pájaros se lavan con polvo y con ceniza.

Todo lo gobierna el rayo.

Lloró escribiendo lágrimas distintas.

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SÚPLICA

Sigue tejiendo, amor, y destejiendo
jerseys y leguas para mi derrota,
bufandas para el viento que me lleva,
el frío de mi fuga
y el invierno que soy. Sigue tejiendo.

Sigue diciendo no
al desaliento y a tus pretendientes.
Y no les digas no, diles mañana,
y mañana también diles mañana.
Lo mismo que yo a ti. Hasta que regrese.

Cuando cansado ya de derroteros,
harto ya de perderme y demostrarme
en regazos de magas o en riesgos de sirenas,
regrese a ti, y no sepas
qué hacer con el quehacer de tanta espera
como ahora no sé qué hacer conmigo.

Me he convertido en nadie.

Tendré que regresar a tu regazo,
apoyar mi cabeza donde ahora está el ovillo
que guía mi retorno.

Y cuando llegue a ti ya no sabrás quién soy.
Cuando te abrace abrazarás el aire.

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ESTIRPE DE TÁNTALO

Ojalá que mis manos alcanzaran.

Ojalá que mis labios pronunciaran la sed
sobre la piel del agua, la saciaran,
dijesen dioses, no sólo palabras.

Ojalá que mis ojos no me vieran.

Ojalá que pudiera abrir la jaula
donde mi yo sin mí vive encerrado
cantando como un mirlo que le hace compañia
a alguien que ya no está.

Ojalá que mis manos pudiesen alcanzar.

Ojalá yo no fuera de la estirpe de Tántalo.

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Juan Vicente Piqueras
Atenas
XXV Premio Fundación Loewe
Visor de Poesía